Pensar con base a la realidad (Cas) / Pensar en base a la realitat (Cat)

16 de junio de 2013 § Deja un comentario


 

PENSAR CON BASE A LA REALIDAD

José Mª Rodriguez Penela- Mayo 2013

Mani 15-M Plaça Catalunya

Mani 15-M Plaça Catalunya

Mucho se está hablando, y más se hablará, en adelante, en nuestro país sobre la situación a la que nos ha abocado la crisis. En realidad casi deberíamos estar agradecidos a la suerte (si creyéramos en ella), por habernos dado esta estupenda oportunidad de intentar cambiar algo que  se sostenía en pie gracias a que era continuamente apuntalado por los dirigentes del Estado, particularmente por los grandes partidos. La corrupción (la presunta  y la probada) de muchos que corrieron a  apuntarse en la lista de candidatos  a dirigirnos, desde los ámbitos de la política nacional, autonómica y local, ha estallado salpicando al país en la peor de las coyunturas económicas posibles. La deuda del estado es actualmente descomunal y, ninguno, entre los gobiernos democráticos que hemos tenido, se ha preocupado (ni siquiera en momentos de “vacas gordas”), de intentar reducirla en la medida de lo posible, a unos límites más coherentes y asequibles a una economía como la nuestra. De hecho, el endeudamiento actual, hipoteca la existencia de varias generaciones.

En general, una vez privatizadas casi todas las grandes empresas públicas, la solución adoptada por nuestros gobernantes, ha consistido básicamente en vender deuda española al interés que el mercado impusiese en determinado momento. Básicamente una huida hacia delante, sin siquiera asegurarse por disponer del capital suficiente para devolver lo que nos han prestado, sin  volver a solicitar más préstamos para atender los compromisos adquiridos. En algún momento, los ciudadanos, hemos tenido que escuchar de nuestros “ejemplares gobernantes”, la crítica de que “hemos gastado por encima de nuestras posibilidades”.  Como si fuésemos todos unos irresponsables y ellos unas bellísimas personas.

Pero el tiempo, entre otras realidades, pone a cada uno en su lugar y, ahora, los que sí están dando la imagen de auténticos irresponsables, son precisamente muchos de ellos.

Pero, ¿hay solución para esta situación en la que nos encontramos?–se preguntarán los ciudadanos. Por supuesto que la hay, pero precisamente la que nos proponen nuestros gobernantes, es la de siempre: la huida hacia delante. Nada  nuevo, lo de siempre, pero ligeramente maquillado. Lo que no acaban de entender es que lo caduco debe dejar paso a lo nuevo.

Pero, ¿qué es lo nuevo? -preguntarán seguramente-. Lo nuevo no es la redistribución del poder, ni cambiar unos nombres por otros en las listas de los partidos.  Designar nuevos aspirantes a políticos, es mantener el mismo sistema que se ha demostrado caduco y propenso a la corrupción, sobre todo en los países del sur de Europa, donde la conciencia parece ser  bastante laxa. Quienes piensen que esto cambiaría la realidad actual están completamente equivocados. Lamentablemente, nuestros políticos no piensan otra cosa diferente. Haciendo un enorme esfuerzo proponen una política de transparencia personal al llegar al cargo, eso sí, elaborando ellos mismos las normas que deben regirla. Ninguna medida externa, sea legislativa o que afecte a la vida económica, solucionará de manera eficiente los problemas de los ciudadanos.

Lo correcto sería una nueva estructuración del organismo social. Este se estructura de la misma manera que el natural. En el organismo físico es la cabeza la encargada de la actividad mental y no los pulmones o el sistema nervioso, por ejemplo. En el organismo social también tiene que haber una división de los sistemas que lo componen. Ninguno debe hacerse cargo de las funciones de otro, deben funcionar conjuntamente, pero respetando la autonomía de los demás. Cada uno debe tener una legislación y una administración propia. Además tiene que existir un intercambio  real entre las diferentes áreas del organismo social. No puede ser que, como pasa actualmente, que la vida política domine la económica o viceversa. Hemos podido constatar que la falta de autonomía las ha llevado al extremo de la aniquilación. De igual forma, el sistema económico de un estado, pierde sus fuerzas  vitales, su credibilidad y su soberanía al politizarse intentando dirigir un área que no es la suya.

Debe existir una correcta observación de la realidad. Quien piensa en base en la realidad, no está interesado en ideales abstractos impuestos por algunos programas políticos. Ni en fórmulas complicadas y de inútil aplicación. El espíritu humano debe manifestarse en el ámbito social, debe ser capaz de intervenir en la realidad, modificándola. Ya hemos podido observar la aparición, alguna incipiente todavía, de diferentes colectivos con el punto de mira de su actividad en intentar dar solución a problemas concretos  que no asumen los respectivos gobernantes (ONG, PLATAFORMAS AFECTADOS HIPOTECARIOS, 15-M, CHANGE. ORG etc.).

Cada vez más personas comprenderán que sólo un correcto conocimiento   de la cuestión social (de la que todos formamos parte), es el único remedio para reconducir el rumbo que llevamos y evitar el desastre.

El organismo físico consta de tres áreas de actividad diferenciadas, pero que colaboran conjuntamente, el área del pensamiento, del sentimiento y la voluntad. Juntas  conforman lo que conocemos como ser humano, actuando por separado solo llevarían al  organismo al caos. De igual manera, el organismo social debería estar compuesto por tres áreas que actuasen autónomamente, pero de forma coordinada entre ellos.

Solo nos quedaría distribuir  qué actividades humanas deben formar parte de cada área del nuevo organismo social, comparándolas con el organismo físico humano y la finalidad  por la que deberían ser dirigidas.

  • AREA DEL PENSAMIENTO   (LIBERTAD).

Correspondería a todo lo relacionado con la educación, el arte, la ciencia, la religión y algunos aspectos del derecho privado y penal.

  • AREA DEL SENTIMIENTO  (IGUALDAD) Abarcaría todo lo relacionado con la vida política y jurídica del ser humano.
  • AREA DE LA VOLUNTAD   (FRATERNIDAD/SOLIDARIDAD)

Esta área está constituida por todo lo que se refiera a la relación de hombre con  la vida económica.

Para finalizar, convendría señalar que un estado centralizador y absorbente nunca dará soluciones adecuadas a los planteamientos que precisa el correcto desarrollo del organismo social. Tampoco las posibilitaría uno autónomo y excluyente.

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 PENSAR EN BASE A LA REALITAT

José M. Rodriguez Penela-maig 2013

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Molt s’està parlant, i més se’n parlarà, en endavant, al nostre país sobre la situació a què ens ha abocat la crisi. En realitat gairebé hauríem d’estar agraïts a la sort (si hi creguéssim), per haver-nos donat aquesta estupenda oportunitat d’intentar canviar alguna cosa que se sostenia dempeus gràcies a que era contínuament apuntalat pels dirigents de l’Estat, particularment pels grans partits. La corrupció (la presumpta i la provada) de molts que van córrer a apuntar-se a la llista de candidats a dirigir-nos, des dels àmbits de la política nacional, autonòmica i local, ha esclatat esquitxant el país en la pitjor de les conjuntures econòmiques possibles. El deute de l’estat és actualment descomunal i, cap, entre els governs democràtics que hem tingut, s’ha preocupat (ni tan sols en moments de “vaques grasses”), d’intentar reduir-la en la mesura del possible, a uns límits més coherents i assequibles a una economia com la nostra. De fet, l’endeutament actual, hipoteca l’existència de diverses generacions.

En general, un cop privatitzades gairebé totes les grans empreses públiques, la solució adoptada pels nostres governants, ha consistit bàsicament en vendre deute espanyol a l’interès que el mercat imposés en determinat moment. Bàsicament una fugida cap endavant, sense – si més no-  assegurar-se per disposar del capital suficient per tornar el que ens han prestat, sense tornar a demanar més préstecs per atendre els compromisos adquirits. En algun moment, els ciutadans, hem hagut d’escoltar dels nostres “exemplars governants”, la crítica que “hem gastat per sobre de les nostres possibilitats”. Com si fóssim tots uns irresponsables i ells unes bellíssimes persones.

Però el temps, entre altres realitats, posa a cadascú al seu lloc i, ara, els que sí que estan donant la imatge d’autèntics irresponsables, són precisament molts d’ells.

Però, ¿hi ha solució per a aquesta situació en què ens trobem?-Es preguntaran els ciutadans. Per descomptat que n’hi ha, però precisament la que ens proposen els nostres governants, és la de sempre: la fugida cap endavant. Res de nou, el de sempre, però lleugerament maquillat. El que no acaben d’entendre és que el caduc ha de deixar pas al nou.

Però, què és el que és nou? -Preguntaran segurament-. El que és nou no és la redistribució del poder, ni canviar uns noms per uns altres en les llistes dels partits. Designar nous aspirants a polítics, és mantenir el mateix sistema que s’ha demostrat caduc i propens a la corrupció, sobretot en els països del sud d’Europa, on la consciència sembla ser bastant laxa. Els que pensin que això canviaria la realitat actual estan completament equivocats. Lamentablement, els nostres polítics no pensen una altra cosa diferent. Fent un enorme esforç proposen una política de transparència personal en arribar al càrrec, això sí, elaborant ells mateixos les normes que han de regir-la. Cap mesura externa, sigui legislativa o que afecti la vida econòmica, solucionarà de manera eficient els problemes dels ciutadans.

El correcte seria una nova estructuració de l’organisme social. Aquest s’estructura de la mateixa manera que el natural. En l’organisme físic és el cap l’encarregada de l’activitat mental i no els pulmons o el sistema nerviós, per exemple. En l’organisme social també ha d’haver una divisió dels sistemes que el componen. Cap s’ha de fer càrrec de les funcions d’un altre, han de funcionar conjuntament, però respectant l’autonomia dels altres. Cada un ha de tenir una legislació i una administració pròpia. A més ha d’existir un intercanvi real entre les diferents àrees de l’organisme social. No pot ser que, com passa actualment, que la vida política domini la econòmica o viceversa. Hem pogut constatar que la manca d’autonomia les ha portat a l’extrem de l’aniquilació. De la mateixa manera, el sistema econòmic d’un estat, perd seves forces vitals, la seva credibilitat i la seva sobirania al polititzar intentant dirigir una àrea que no és la seva.

Hi ha d’haver una correcta observació de la realitat. Qui pensa en base a la realitat, no està interessat en ideals abstractes imposats per alguns programes polítics. Ni en fórmules complicades i d’inútil aplicació. L’esperit humà s’ha de manifestar en l’àmbit social, ha de ser capaç d’intervenir en la realitat, modificant-la. Ja hem pogut observar l’aparició, alguna incipient encara, de diferents col · lectius amb el punt de mira de la seva activitat a intentar donar solució a problemes concrets que no assumeixen els respectius governants (ONG, PLATAFORMES AFECTATS HIPOTECARIS, 15-M, CHANGE. ORG etc .).

Cada vegada més persones comprendran que només un correcte coneixement de la qüestió social (de la qual tots formem part), és l’únic remei per reconduir el rumb que portem i evitar el desastre.

L’organisme físic consta de tres àrees d’activitat diferenciades, però que col · laboren conjuntament, l’àrea del pensament, del sentiment i la voluntat. Juntes conformen el que coneixem com a ésser humà, actuant per separat només portarien a l’organisme al caos. De la mateixa manera, l’organisme social d’estar format per tres àrees que actuessin autònomament, però de forma coordinada entre ells.

Només ens quedaria distribuir quines activitats humanes han de formar part de cada àrea del nou organisme social, comparant-les amb l’organisme físic humà i la finalitat per la qual haurien de ser dirigides.

  • • ÀREA DEL PENSAMENT (LLIBERTAT).

Correspondria a tot el relacionat amb l’educació, l’art, la ciència, la religió i alguns aspectes del dret privat i penal.

  • • ÀREA DEL SENTIMENT (IGUALTAT) Abastaria tot el relacionat amb la vida política i jurídica de l’ésser humà.
  • • ÀREA DE LA VOLUNTAT (FRATERNITAT / SOLIDARITAT)

Aquesta àrea està constituïda per tot el que es refereixi a la relació d’home amb la vida econòmica.

Per finalitzar, convindria assenyalar que un estat centralitzador i absorbent mai donarà solucions adequades als plantejaments que necessita el correcte desenvolupament de l’organisme social. Tampoc les possibilitaria un d’autònom i excloent.

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La necesidad de un cambio de paradigma (cas) & La necessitat d’un canvi de paradigma (cat)

21 de abril de 2013 § 2 comentarios


LA NECESIDAD DE UN CAMBIO DE PARADIGMA

 

El término paradigma  indica el concepto de esquema formal de organización, y debe ser utilizado como sinónimo de marco teórico o conjunto de teorías.

JMª Rodriguez Penela-  Abril 2013.                                               jmrp52@yahoo.es

Bibliografía:

  • El aspecto interno de la cuestión social. (Rudolf Steiner-1919).
  • Hacia una renovación social. (Rudolf Steiner-1919).
  • Futuro social. (Rudolf Steiner-1919).
  • La ciencia del espíritu y el dilema social (Rudolf Steiner-1906)

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Para quien observa con atención los sucesos que están acaeciendo actualmente en los países llamados “occidentales”, muy  particularmente en los mediterráneos, no pasará desapercibido un detalle constatable como denominador común en todos ellos. Se trata de los primeros atisbos de lo que podría llegar a ser la decadencia de lo que precisamente nació en esta misma zona geográfica: la democracia.

Y no es que uno no se considere demócrata, o que piense que la democracia ya no sirve como lenguaje común, vehículo de conexión entre seres y países  civilizados. Muy al contrario, sigue siendo la única forma humana y racional que puede poner de acuerdo  a países y personas con idiosincrasias muy diferentes.

¿Qué es entonces  lo que está fallando tan estrepitosamente? – puede preguntarse cualquiera.

La respuesta es elementalmente sencilla por evidente: están fallando las personas. Aquellos gobernantes que se aferran a interpretaciones caducas y totalmente alejadas de las necesidades que deberían dirigir el pensar y el hacer humano en la actualidad. No deberíamos olvidar nunca que un correcto obrar en el ámbito social, político y económico, debe estar siempre precedido de un correcto pensar. Un incorrecto obrar procede de un pensar erróneo, equivocado por tanto en sus fines, o lo que sería todavía peor, de una ausencia de pensamiento.

Nuestro tiempo necesita de forma imperiosa – a las abundantes y demoledoras pruebas me remito-, de una concepción de la vida que tenga en cuenta las verdaderas fuentes de ésta. Las teorías que utilizan casi todos los políticos actuales nada tienen que ver con la vida, están totalmente alejadas de ella. Son hipótesis que a lo sumo utilizan un par de variables: la económica y la política. Pero  prácticamente nunca tienen en cuenta a quienes van dirigidas, quienes son en última instancia los receptores de sus logros o fracasos.

Para poder captar con claridad cómo podemos reconocer un concepto correcto que afecta a la vida cotidiana, pondremos dos ejemplos.

Una persona que ha dedicado muchos años de su vida al estudio y preparación para llegar a ser un buen ingeniero. Si no se ha preparado convenientemente con todos los medios a su alcance, investigando diversas formas y condiciones para llevar a cabo su trabajo de la mejor manera posible, es bastante probable que su preparación sea inadecuada para la construcción de puentes, por poner un ejemplo. Sucederá entonces que su impericia se manifestará al llegar a la práctica, pues los puentes construidos sin tener en cuenta todas las variables que les pueden afectar (el terreno, el agua, los viajeros que lo cruzarán etc.), pueden llegar a derrumbarse, convirtiendo al ingeniero en un auténtico chapucero.

Pero ¿cómo podemos detectar la falta de una correcta preparación cuando se comete en el ámbito social y económico? Esta  nos queda sobradamente demostrada al comprobar que los seres humanos afectados por ella sufren.

Es evidente que resulta más sencillo advertir la relación entre un ingeniero poco hábil y el hundimiento de su puente, que entre el sufrimiento y los correspondientes actos chapuceros a nivel político, porque no estamos acostumbrados (nadie nos ha enseñado) a saber interpretar este tipo de actitudes. No obstante, para nuestra desgracia y también para nuestra ilustración, nos ha tocado vivir un tiempo donde vamos a poder observar las consecuencias de este tipo de chapuceros hasta la saciedad, en todo tipo de circunstancias y condiciones.

Todas estas actitudes incorrectas surgen de una actitud inadecuada. Las teorías políticas, económicas y sobre todo sociales, que se crean en un  cómodo despacho, aislado de lo que sucede en la calle,  “se dejan manejar bastante bien” y apenas oponen resistencia. Pero estas deben ser reemplazadas por otras que capaciten la inteligencia de quien deba tomar estas delicadas decisiones, para juzgar  imparcialmente los efectos que puedan causar en la vida. Sólo entonces estarán facultados para dirigir su voluntad hacia la toma de unas decisiones que permitan y faciliten el bienestar social para los ciudadanos que les hayan autorizado con sus votos, la adecuada dirección del país.

Por último y para dejar claro qué tipo de personas están dirigiendo nuestro país (y muchos otros países), podemos hacernos una sencilla pregunta, cuya respuesta  probablemente les dejará en evidencia.

¿Cuándo no resiste una teoría la prueba de la vida? Cuando surge del pensar que no está preparado para entender la vida.

Ejemplos tenemos en abundancia en nuestro derredor. Políticos que en época de abundancia despilfarran; construyen  sin necesidad ni utilidad demostrable o todavía mucho peor, se lucran personalmente, con todo descaro y sin rubor alguno del dinero público.

Nuestra proposición es sencilla y a la vez  transformadora: reformar el esquema que hasta hoy se ha utilizado, porque que ya no sirve, de forma que los políticos se dediquen a la Política, sin invadir ni cercenar el terreno de los profesionales de la Justicia y traspasando la responsabilidad del control del dinero público a un nuevo Órgano  que no dependa de los políticos, con unos profesionales especializados en auditar anualmente a cualquier entidad que reciba dinero público y denunciar inmediatamente anta la Justicia cualquier fraude detectado.

Para ello, la Justicia debería ser independiente de la Política (sobre todo de los políticos), dotada de los fondos e instrumentos suficientes para su correcta y ágil  labor y sobre todo no admitir en su seno a nadie que venga del mundo político o muestre su relación con él.

En el ámbito Cultural/Social, descansa sobre la necesidad que los seres humanos cooperen superando sus posibles diferencias. La igualdad y una auténtica colaboración entre todos, sería su fin último.

En el ámbito económico debería existir un órgano de control sin relación alguna con la política, ni con los políticos. Alguien podría decirnos que ya existe (el Tribunal de Cuentas). A esto deberíamos contestar que efectivamente, este órgano existe y su labor es la de controlar el dinero público. Lo lamentable es que, quienes dirigen el Tribunal, son antiguos políticos y elementos afines a los dos grandes partidos nacionales.  El que su labor no haya dado los frutos que debiera, denunciando el despilfarro en   ámbitos nacionales y locales, nos muestra que los delegados por los grandes partidos han hecho “muy bien su labor”, tapando todos los pufos que ahora van saliendo a la luz gracias a denuncias particulares, en vez de quienes debieran hacerlo, por ser esa su exclusiva responsabilidad.

En resumen y para finalizar, se trataría  asignarle  a lo que se podría llamar Estado, la responsabilidad de administrar la Justicia que se deriva de la legislación propuesta por los políticos en base al bien común de la sociedad.

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LA NECESSITAT D’UN CANVI DE PARADIGMA

El terme paradigma indica el concepte d’esquema formal d’organització, i ha de ser utilitzat com a sinònim de marc teòric o conjunt de teories.

JM ª Rodriguez Penela-Abril 2013.                                                     jmrp52@yahoo.es

Bibliografia:

• L’aspecte intern de la qüestió social. (Rudolf Steiner-1919).

• Cap a una renovació social. (Rudolf Steiner-1919).

• Futur social. (Rudolf Steiner-1919).

• La ciència de l’esperit i el dilema social (Rudolf Steiner-1906)

Orto Sol

Per a qui observa amb atenció els successos que estan esdevenint actualment en els països anomenats “occidentals”, molt particularment en els mediterranis, no passarà desapercebut un detall constatable com a denominador comú en tots ells. Es tracta dels primers indicis del que podria arribar a ser la decadència del que precisament va néixer en aquesta mateixa zona geogràfica: la democràcia.

I no és que un no es consideri demòcrata, o que pensi que la democràcia ja no serveix com a llenguatge comú, vehicle de connexió entre éssers i països civilitzats. Molt al contrari, continua sent l’única forma humana i racional que pot posar d’acord a països i persones amb idiosincràsies molt diferents.

Què és llavors el que està fallant tan estrepitosament? – Pot preguntar qualsevol.

La resposta és elementalment senzilla per evident: estan fallant les persones. Aquells governants que s’aferren a interpretacions caduques i totalment allunyades de les necessitats que haurien de dirigir el pensar i el fer humà en l’actualitat. No hauríem d’oblidar mai que un correcte obrar en l’àmbit social, polític i econòmic, ha d’estar sempre precedit d’un correcte pensar. Un incorrecte obrar procedeix d’un pensar erroni, equivocat per tant en els seus fins, o el que seria encara pitjor, d’una absència de pensament.

El nostre temps necessita de forma imperiosa – a les abundants i demolidores proves em remeto-, d’una concepció de la vida que tingui en compte les veritables fonts d’aquesta. Les teories que utilitzen gairebé tots els polítics actuals no tenen res a veure amb la vida, estan totalment allunyades d’ella. Són hipòtesis que com a màxim utilitzen un parell de variables: l’econòmica i la política. Però pràcticament mai tenen en compte a qui van dirigides, que són en última instància els receptors dels seus èxits o fracassos.

Per poder copsar amb claredat com podem reconèixer un concepte correcte que afecta la vida quotidiana, posarem dos exemples.

Una persona que ha dedicat molts anys de la seva vida a l’estudi i preparació per arribar a ser un bon enginyer. Si no s’ha preparat convenientment amb tots els mitjans al seu abast, investigant diverses formes i condicions per dur a terme la seva feina de la millor manera possible, és bastant probable que la seva preparació sigui inadequada per a la construcció de ponts, per posar un exemple. Succeirà llavors que la seva imperícia es manifestarà en arribar a la pràctica, ja que els ponts construïts sense tenir en compte totes les variables que els poden afectar (el terreny, l’aigua, els viatgers que el travessaran etc.), Poden arribar a esfondrar-se, convertint l’enginyer en un autèntic sapastre.

Però, com podem detectar la manca d’una correcta preparació quan es comet en l’àmbit social i econòmic? Aquesta ens queda àmpliament demostrada en comprovar que els éssers humans afectats per ella pateixen.

És evident que resulta més senzill advertir la relació entre un enginyer mica hàbil i l’enfonsament del seu pont, que entre el patiment i els corresponents actes barroers a nivell polític, perquè no estem acostumats (ningú ens ha ensenyat) a saber interpretar aquest tipus de actituds. Tanmateix, per a la nostra desgràcia i també per a la nostra il · lustració, ens ha tocat viure un temps on podrem observar les conseqüències d’aquest tipus de sapastres fins a la sacietat, en tot tipus de circumstàncies i condicions.

Totes aquestes actituds incorrectes sorgeixen d’una actitud inadequada. Les teories polítiques, econòmiques i sobretot socials, que es creen en un còmode despatx, aïllat del que passa al carrer, “es deixen manejar bastant bé” i tot just oposen resistència. Però aquestes han de ser reemplaçades per unes altres que capacitin la intel · ligència de qui hagi de prendre aquestes delicades decisions, per jutjar imparcialment els efectes que puguin causar a la vida. Només llavors estaran facultats per dirigir la seva voluntat cap a la presa d’unes decisions que permetin i facilitin el benestar social per als ciutadans que els hagin autoritzat, amb els vots, l’adequada direcció del país.

Finalment i per deixar clar quin tipus de persones estan dirigint el nostre país (i molts altres països), podem fer-nos una senzilla pregunta, la resposta probablement els deixarà en evidència.

Quan no resisteix una teoria la prova de la vida? Quan sorgeix del pensar que no està preparat per a entendre la vida.

Exemples tenim en abundància al nostre voltant. Polítics que en època d’abundància malgasten; construeixen sense necessitat ni utilitat demostrable o encara molt pitjor, es lucren personalment, amb tot desvergonyiment i sense cap rubor dels diners públics.

La nostra proposició és senzilla i alhora transformadora: reformar l’esquema que fins avui s’ha utilitzat, perquè que ja no serveix, de manera que els polítics es dediquin a la Política, sense envair ni retallar el terreny dels professionals de la Justícia i traspassant la responsabilitat del control dels diners públics a un nou Òrgan que no depengui dels polítics, amb uns professionals especialitzats en auditar anualment a qualsevol entitat que rebi diners públics i denunciar immediatament anta la Justícia qualsevol frau detectat.

Per a això, la Justícia hauria de ser independent de la Política (sobretot dels polítics), dotada dels fons i instruments suficients per a la correcta i àgil tasca i sobretot no admetre en el seu si a ningú que vingui del món polític o mostri la seva relació amb ell.

En l’àmbit Cultural / Social, descansa sobre la necessitat que els éssers humans cooperin superant les seves possibles diferències. La igualtat i una autèntica col · laboració entre tots, seria el seu fi últim.

En l’àmbit econòmic hauria d’existir un òrgan de control sense cap relació amb la política, ni amb els polítics. Algú podria dir-nos que ja existeix (el Tribunal de Comptes). A això hauríem contestar que efectivament, aquest òrgan ha i la seva tasca és la de controlar els diners públics. El lamentable és que, els que dirigeixen el Tribunal, són antics polítics i elements afins als dos grans partits nacionals. El que la seva tasca no hagi donat els fruits que hagués de, denunciant el malbaratament en àmbits nacionals i locals, ens mostra que els delegats pels grans partits han fet “molt bé la seva feina”, tapant tots els pufos que ara van sortint a la llum gràcies a denúncies particulars, en lloc de qui haguessin fer-ho, per ser aquesta la seva exclusiva responsabilitat.

En resum i per acabar, es tractaria assignar al que es podria anomenar Estat, la responsabilitat d’administrar la Justícia que es deriva de la legislació proposada pels polítics en base al bé comú de la societat.

Lo Comunal (Cas) / Lo Comunal (Cat)

28 de agosto de 2012 § 2 comentarios


Lo comunal

El sillón y la fuente pública o el bidet comunitario

Cuando se cumple un año de algo decimos que estamos de aniversario. En CiC estamos de “semestrario”. En una época del año en la que predomina (en la Península Ibérica claro) lo vacacional, ese agostarse hasta la médula a pesar de la crisis, en CiC hace seis meses que decidimos poner en marcha un proceso web. Decidimos “estar en el mundo”. Estos días pues, cumplimos seis meses de vida en la red.

En todo este tiempo hemos aportado bastante documentación. Sin embargo, no ha sido posible mantener el ritmo deseablemente frecuente que se supone que precisa el modelo ideal para estos menesteres, es decir, que hay que “colgar algo” cada quince días para “mantener la atención del mundo” sobre nosotros. No ha sido así, porque -entre otras cosas – la inspiración surge cuando a ella le da la gana (faltaría más) y porque no es fácil convertirse en redactor de determinados pensamientos en la línea de Criterio y Consciencia. En el fondo hay que revelarse casi como un periodista especializado en nuestra filosofía y modo de entender.

De todos modos, y a pesar de no escribir para cada quince días, se ha producido un flujo de visitas cercano a las seiscientas entradas mensuales. Eso quiere decir que hemos merecido la atención de alguien (y eso es de lo más interesante)  en el mundo, unas seiscientas veces al mes. Cada semana unas ciento cincuenta veces. Cada día 21 entradas. Es muy agradecido saber que se nos lee en 25 países. Por supuesto en Cataluña y España, pero también en Argentina, Estados Unidos, Guatemala, Chile, Alemania, Colombia, Gran Bretaña, México, Israel, Italia, Suiza, Venezuela, Bolivia, Costa Rica, Perú, Paraguay, Irlanda, Nicaragua, la Federación Rusa, Suecia, Francia, Holanda, Rumania y Andorra. En todos ellos hubo alguien, algunos, o quizás muchos, la mayoría anónimos, que estuvieron siguiendo, esperando nuevo material y continuando la relación. Porque tenemos una relación. Y a todos ellos, a todas ellas, en definitiva a todas vosotras y vosotros, os corresponde el mérito. A nosotros daros las gracias por estar ahí. No es una página web puntera. Es una página para la consciencia. Para algunos no será remarcable ser 600. Pero para parar a los Persas los Griegos tuvieron bastante con 300. Ni uno más, ni uno menos.

Está bien que el esfuerzo de unos pueda revertir sobre la comunidad. La comunidad, lo comunal, se produce cuando un grupo determinado de personas sintoniza alrededor de un tema específico y lo impregna con su sentimiento. En el fondo tenemos esa naturaleza “incorporada de serie”. Tenemos tendencia a autorregularnos los unos a los otros y los unos con los otros. Sólo estando a una distancia de unos cuatro metros es factible que dos corazones sincronicen su ritmo, sólo es cuestión de tiempo. Cuando un grupo de personas piensa y siente en la misma sintonía, se produce un alarde comunal. En algún lugar del tejido energético que envuelve al planeta se produce la comunión y esto genera una hermandad entre los participantes. Lo sepan o no. Y de hecho es un acto inconsciente. Sólo cuando entra en escena el tercer factor, la voluntad, es cuando puede ponerse en la conciencia. Sin embargo, está sería la parte del arte de la relación, porque en los actos, en los hechos, también surgen las contrapartes oscuras. Los aspectos sombra que tan difíciles son de sortear y tanto enfrentamiento generan entre congéneres. Estamos a las puertas de la revisión del concepto de realidad.

A vueltas, como aquel que dice, dándole  “un hervor más” al tema comunitario, a lo comunal, a lo que representa compartir,  es interesante observar que lo que hagamos en este sentido se juega en el terreno de la voluntad, del compromiso, de los hechos. Los hechos son lo que uno pone en el mundo. La voluntad es fundamental en toda relación. Si queremos hacer un bien o no. Si queremos compartir o no. Si queremos comprometernos o no. Si se está o no. Por eso es tan importante -cuando se conoce a otro ser humano- saber cuál es su voluntad. Lo que piensa puede ser extraordinariamente formidable, lo que siente respetabilísimo, pero lo que cuenta es lo que quiere, cuál es su voluntad.

En el terreno social es lo que ocurre con tanta frecuencia en la estrategia de mercadeo político. Desde los partidos nos explican lo que piensan, lo que sienten. Pero nunca lo que quieren. Realmente lo que quieren. Eso ya se va viendo sobre la marcha. Y en caso de gobernar, casi siempre irremediablemente.

Al final, en lo comunal, todo se reduce a lo que uno pone. Unos más: Los comprometidos. Otros menos: Los participativos. Por eso aquello de que unos pocos  son suficientes (dicen los optimistas) para cambias las cosas, por que los demás lo seguirán, se “sintonizarán”. Como me explicaba un amigo, viene a ser como la relación que tienen en su desayuno favorito de los domingos el “bacon” con los huevos fritos. El cerdo lo pone todo, se compromete. Estar en el plato le ha costado la vida. La gallina sólo lo acompaña. Ella ha puesto los huevos.

Lo comunitario y el municipalismo comunal es algo que viene de lejos en la península. A pesar de que ahora algunos lo presuman, ya hubieron antes otros “M quinces”, probablemente por los mismos motivos éticos que los actuales. Y es que las circunstancias globales han cambiado poco. Sólo hay que recordar los hechos acaecidos en Castilla entre 1520 y 1522 en las que las comunidades surgidas de la unión de villas y ciudades castellanas reaccionaron contra las pretensiones absolutistas de la monarquía, alzándose en defensa y sostén de las libertades municipales. De alguna manera la solidaridad entre el pueblo generó una especie de “15M”de la época, pero sin el perfil pacifista que define al actual. Los indignados de 1520, más coléricos y menos flemáticos, llegaron a la sublevación y el enfrentamiento. Cuando levantaban las manos no la hacían para agitarlas, sino para hacerlas caer con fuerza. Y en ello ponían la vida.

Ni que decir tiene que los líderes sublevados fueron “ajusticiados” por haberse levantado en armas contra Carlos (el primero). Y éste tenía mal talante, así que Juan Bravo y Juan de Padilla los líderes del 15M de entonces fueron degollados. La ejecución tuvo lugar en Villalar el 24 de abril de 1521. Villalar de los comuneros, por cierto, cerca de Tordesillas, que fue donde se libro la batalla del mismo nombre.

No es de ahora, como se puede comprobar, que la historia se repite; que hay un enfrentamiento eterno y constante entre lo bueno y lo malo, lo ético y lo antiestético. Poner cosas en el mundo -cuando se pretende hacerlo bien- conlleva una asombrosa dificultad añadida, y es que la facilidad con la que el Mal campa por este mundo a sus anchas es norma. Todo parece hecho a su medida. Sin embargo, místicos de todas las épocas y físicos expertos en física cuántica, explican que este mundo es aparente, que la materia no existe.

Parece entonces que los resultados en el mundo físico no han de estar necesariamente en concordancia con los que se manifiestan en otros niveles de la realidad. De hecho los humanos ya sabemos por experiencia que aquí, en el mundo físico, incluso los dioses vienen a aprender a sufrir. Es aquí –en el plano físico- donde, nos ganamos el “pan” y es en donde uno quisiera ver reflejados los resultados, pero el tiempo es el que manda y lo que las generaciones de hoy crean, lo que engendran, sólo tendrá la manifestación de los frutos supuestamente en el futuro. Para lo bueno y para lo malo. En todo ello el Mal es parte importante del plan, y siempre tiene cancha, como el derecho de pernada del que gozaban los señores feudales.

Comunitario versus absolutismo.

¿Ha cambiado algo en casi 492 años? ¿Deberían ahora –tal como pretendían nuestros antepasados- fortalecerse la opción de pueblos y ciudades independientes, autónomas y autosuficientes? Posiblemente ese podría ser un camino. ¿Para qué gobiernos centrales o autonómicos? ¿Por qué no una Europa de los Municipios?

A veces se puede llegar a pensar que este mundo físico que nos ha tocado vivir es un lugar de perdedores. De perdedores frente al sistema, se llame Carlos I o SCS (sistema capitalista salvaje). Por lo que parece, es desde los fenicios que la cosa haya podido quedar establecida. Con lo cual los depredadores del miedo humano tienen una larga historia y mucha experiencia en ejercerlo. Casi siempre sobre los más débiles.

En 1522 los comuneros castellanos habían sido una opción sólida. Por eso Carlos I les eliminó. Y seguimos a la greña los mimos de siempre contra los mismos de siempre. De momento siguen ganado (aparentemente) también los mimos de siempre. Pero, si como dije antes, los místicos y los físicos tienen razón – y la tienen – El mundo físico sería la máxima densificación de la materia, es decir, una especie de infierno. Y ser el  mejor y el más destacado en el infierno a base de fechorías es muy poco mérito.

¿De dónde viene el tema comunitario, el hacer las cosas juntos? Por lo general el interés por la  formación de comunidades humanas debería darse por el anhelo de encontrarse con otros seres humanos para compartir aquello que en la sociedad actual no puede encontrarse… Es la necesidad de descubrir algo nuevo en el prójimo que nos pueda hacer avanzar como seres humanos. Es como un ensayo de lo que podría ser.

De alguna manera vivimos una época en la que los vínculos sociales cambian muy evidentemente por el hecho de tener un estado de conciencia despierta como nunca antes se había manifestado. El ser humano siempre ha formado parte de algún tipo de comunidad, no es un invento nuevo esto del tema comunitario, de hecho cuando se nace ya se forma parte de una familia, luego de una comunidad escolar, después profesional, la clase social, y uniones de cualquier otro tipo.

En lo comunitario reside aquello que el individuo aislado no puede realizar. Viene de antiguo. Los grupos humanos han evolucionado desde las etnias o grupos de raza a las comunidades de “clase”, desde la “alta” sociedad, la aristocracia, la clase burguesa o el proletariado y por demás los nacionalismos. No somos, sin otro.

Aun así, lo que toca en este momento sigue siendo el despertar de un tipo de conciencia que sólo puede producirse por lo que el prójimo conmueve en nuestra alma. El contacto con el alma y el espíritu de otro ser humano es lo que ha de obrar de esa forma. Es como un toque de gracia, un llamamiento. Ese hecho sólo se produce porque estamos kármicamente relacionados y nos buscamos los unos a los otros para hacer estas experiencias.

Antiguamente uno podía “despertarse” por su relación con la naturaleza. En algunas culturas se ha mantenido así, en donde las hierbas han dado un nivel de conciencia extraordinario. Ahora esta conciencia toca en el tu a tu.  El reto es llegar entre unos y otros al entendimiento. Ese entendimiento al que todavía no llegamos con plena conciencia en el que un ser humano despierta a otro y viceversa. Este es el camino del cambio. El camino más difícil porque es el camino del desadoctrinamiento, del deshacerse de la mala educación, del esto no se dice, esto no se hace, esto no se toca. Como decía Serrat en sus canciones.

Pues habrá que desandar lo andado para decir, hacer y tocar. Leyendo el otro día a Borja Vilaseca di con una frase de su trabajo publicado en el Dominical del País que explica bastante bien el problema de las inercias. Decía: “Como en general huimos de nosotros mismos, lo más común es encontrarse con personas que no van hacia ninguna parte”. Tiene toda la razón. Tenemos tendencia a juntarnos, a formar comunidades también para lo inútil. Así que ya saben… O cambiamos nosotros o nada cambia. Si queremos podemos, pero me quedo con una frase corta que también he leído no recuerdo dónde: Si puedes, debes.

Y yo diría que podemos…

Alfons Vinyals                                                                                                                                                                                      Agosto 2012

Lo comunal

La butaca i la font o el bidet comunitàri (2)

 Quan es compleix un any d’alguna cosa diem que estem d’aniversari.  A CiC estem de “semestràri”. En una època de l’any a la que predomina (a la Península Ibèrica, és clar) el tema vacacional, aquest agostar-se fins a la medul·la tot i la crisi, a CiC fa sis mesos que vam decidir posar en marxa un procés web. Vam decidir “estar en el món”. Aquests dies doncs, complim sis mesos de vida a la xarxa.

En tot aquest temps hem aportat força documentació. No obstant això, no ha estat possible mantenir el ritme desitjablement freqüent que se suposa que necessita el model ideal per a aquests menesters, és a dir, que cal “penjar alguna cosa” cada quinze dies per “mantenir l’atenció del món” sobre nosaltres. No ha estat així, perquè -entre altres coses – la inspiració sorgeix quan a ella li dóna la gana (faltaria més) i perquè no és fàcil convertir-se en redactor de determinats pensaments en la línia de Criteri i Consciència. En el fons cal revelar-se gairebé com un periodista especialitzat en la nostra filosofia i manera d’entendre.

De tota manera, i tot i no escriure per cada quinze dies, s’ha produït un flux de visites proper a les sis-centes entrades mensuals. Això vol dir que hem merescut l’atenció d’alguna persona  (i això és del més interessant) en el món, unes sis-centes vegades al mes. Cada setmana unes cent cinquanta vegades. Cada dia 21 entrades. És molt agraït saber que se’ns llegeix a 25 països. Per descomptat a Catalunya i Espanya, però també a Argentina, Estats Units, Guatemala, Xile, Alemanya, Colòmbia, Regne Unit, Mèxic, Israel, Itàlia, Suïssa, Veneçuela, Bolívia, Costa Rica, Perú, Paraguai, Irlanda, Nicaragua, la Federació Russa, Suècia, França, Holanda, Romania i Andorra. En tots ells hi va haver algú, alguns, o potser molts, la majoria anònims, que van estar seguint, esperant nou material i continuant la relació. Perquè tenim una relació. I a tots ells, a totes elles, en definitiva a totes i tots vosaltres, us correspon el mèrit. A nosaltres donar-vos les gràcies per ser-hi. No és una pàgina web puntera. És una pàgina per a la consciència. Per a alguns no serà remarcable ser 600. Però per parar als Perses els Grecs van tenir prou amb 300. Ni un més, ni un menys.

Està bé que l’esforç d’uns pugui revertir sobre la comunitat. La comunitat, el comunal, es produeix quan un grup determinat de persones sintonitza al voltant d’un tema específic i ho impregna amb el seu sentiment. En el fons tenim aquesta naturalesa “incorporada de sèrie”. Tenim tendència a autoregular-nos els uns als altres i els uns amb els altres. Només estant a una distància d’uns quatre metres és factible que dos cors sincronitzen el seu ritme, només és qüestió de temps. Quan un grup de persones pensa i sent en la mateixa sintonia, es produeix una ostentació comunal. En algun lloc del teixit energètic que envolta el planeta es produeix la comunió i això genera una germanor entre els participants. Ho sàpiguen o no. I de fet és un acte inconscient. Només quan entra en escena el tercer factor, la voluntat, és quan pot posar-se en la consciència. No obstant això, està seria la part de l’art de la relació, perquè en els actes, en els fets, també sorgeixen les contraparts fosques. Els aspectes ombra que tan difícils són de sortejar i tant enfrontament generen entre congèneres. Estem a les portes de la revisió del concepte de realitat.

A voltes, com aquell que diu donant-li “un bull més” al tema comunitari, al comunal, al que representa compartir, és interessant observar que el que fem en aquest sentit es juga en el terreny de la voluntat, del compromís, de els fets. Els fets són el que un posa al món. La voluntat és fonamental en tota relació. Si volem fer un bé o no. Si volem compartir o no. Si volem comprometre’ns o no. Si hi ets o no. Per això és tan important quan es coneix un altre ésser humà saber quina és la seva voluntat. El que pensa pot ser extraordinàriament formidable, el que sent respetabilíssim, però el que compta és el que vol, quina és la seva voluntat.

En el terreny social és el que passa tan sovint en l’estratègia de màrqueting polític. Des dels partits ens expliquen el que pensen, el que senten. Però mai el que volen. Realment el que volen. Això ja es va veient sobre la marxa. I en cas de governar, gairebé sempre irremeiablement.

Al final, a nivell comunal, tot es redueix al que un posa. Uns més: Els compromesos. Altres menys: Els participatius. Per això allò que uns pocs són suficients (diuen els optimistes) per canvies les coses, perquè els altres el seguiran, és “sintonitzen”. Com m’explicava un amic, ve a ser com la relació que tenen en el seu esmorzar favorit dels diumenges el “bacon” amb els ous ferrats. El porc ho posa tot, es compromet. Estar al plat li ha costat la vida. La gallina només l’acompanya. Ella ha posat els ous.

Lo comunitari i el municipalisme comunal és una cosa que ve de lluny a la península. Tot i que ara alguns ho presumeixin, ja hi  van haver abans altres “M quinzes”, probablement pels mateixos motius ètics que els actuals. I és que les circumstàncies globals han canviat poc. Només cal recordar els fets esdevinguts a Castella entre 1520 i 1522 en què les comunitats sorgides de la unió de viles i ciutats castellanes van reaccionar contra les pretensions absolutistes de la monarquia, alçant-se en defensa i suport de les llibertats municipals. D’alguna manera la solidaritat entre el poble va generar una mena de “15M” de l’època, però sense el perfil pacifista que defineix l’actual. Els indignats de 1520, més colèrics i menys flemàtics, van arribar a la revolta i l’enfrontament. Quan aixecaven les mans no ho feien per agitar-les, sinó per fer-les caure amb força. I en això hi posaven la vida.

No cal dir que els líders revoltats van ser “ajusticiats” per haver-se aixecat en armes contra Carlos (el primer). I aquest era dels que tenia mala lluna, així que en Juan Bravo i Juan de Padilla dels líders del 15M de llavors varen ser degollats. L’execució va tenir lloc a Villalar el 24 d’abril de 1521. Villalar “de los comuneros”, per cert, prop de Tordesillas, que va ser on és lliurar la batalla del mateix nom.

 No és d’ara, com es pot comprovar, que la història es repeteix, que hi ha un enfrontament etern i constant entre el bo i dolent, l’ètic i el antiestètic. Posar coses en el món -quan es pretén fer-ho bé- comporta una sorprenent dificultat afegida, i és que la facilitat amb què el Mal campa per aquest món al seu aire és norma. Tot sembla fet a la seva mida. No obstant això, místics de totes les èpoques i físics experts en física quàntica, expliquen que aquest món és aparent, que la matèria no existeix.

Sembla llavors que els resultats en el món físic no han d’estar necessàriament en concordança amb els que es manifesten en altres nivells de la realitat. De fet els humans ja sabem per experiència que aquí, en el món físic, fins i tot els déus vénen a aprendre a patir. És aquí -en el pla físic- on ens hem de guanyar el “pa” i és on un voldria veure reflectits els resultats, però el temps és el que mana i el que les generacions d’avui creen, el que engendren, només tindrà la manifestació dels fruits suposadament en el futur. Per bé i per mal. En tot això el Mal és part important del pla, i sempre té pista, com el dret de cuixa del qual gaudien els senyors feudals.

Comunitari versus absolutisme.

  Ha canviat alguna cosa en gairebé 492 anys? Haurien ara -tal com pretenien els nostres avantpassats- enfortir l’opció de pobles i ciutats independents, autònomes i autosuficients? Possiblement aquest podria ser un camí. Per a què governs centrals o autonòmics? Per què no una Europa dels municipis?

De vegades es pot arribar a pensar que aquest món físic que ens ha tocat viure és un lloc de perdedors. De perdedors enfront del sistema, es digui Carles I o SCS (sistema capitalista salvatge). Pel que sembla, és des dels fenicis que la cosa hagi pogut quedar establerta. Amb la qual cosa els depredadors de la por humana tenen una llarga història i molta experiència en exercir-la. Gairebé sempre sobre els més febles.

Al 1522 els comuners castellans havien estat una opció sòlida. Per això Carles I els va eliminar. I seguim a la grenya els mims de sempre contra els mateixos de sempre. De moment segueixen guanyat (aparentment) també els mims de sempre. Però, si com vaig dir abans, els místics i els físics tenen raó – i la tenen – El món físic seria la màxima densificació de la matèria, és a dir, una mena d’infern. I ser el millor i el més destacat a l’infern a base de malifetes és molt poc mèrit.

 D’on ve el tema comunitari, el fer les coses junts? En general l’interès per la formació de comunitats humanes s’hauria de donar per l’anhel de trobar-se amb altres éssers humans per compartir allò que a la societat actual no pot trobar-se … És la necessitat de descobrir alguna cosa nova al proïsme que ens pugui fer avançar com éssers humans. És com un assaig del que podria ser.

D’alguna manera vivim una època en que els vincles socials canvien molt evidentment pel fet de tenir un estat de consciència desperta com mai abans s’havia manifestat. L’ésser humà sempre ha format part d’algun tipus de comunitat, no és un invent nou això del tema comunitari, de fet quan es neix ja forma part d’una família, després d’una comunitat escolar, després professional, la classe social, i unions de qualsevol altre tipus.

A lo comunitari resideix allò que l’individu aïllat no pot realitzar. Ve d’antic. Els grups humans han evolucionat des de les ètnies o grups de raça a les comunitats de “classe”, des de la “alta” societat, l’aristocràcia, la classe burgesa o el proletariat i per altre els nacionalismes. No som, sense l’altre.

Tanmateix, el que toca en aquest moment segueix sent el despertar d’un tipus de consciència que només pot produir de manera que el proïsme commou en la nostra ànima. El contacte amb l’ànima i l’esperit d’un altre ésser humà és el que ha d’obrar d’aquesta manera. És com un toc de gràcia, una crida. Aquest fet només es produeix perquè estem kármicamente relacionats i ens busquem els uns als altres per fer aquestes experiències.

Antigament un podia “despertar” per la seva relació amb la natura. En algunes cultures s’ha mantingut així, on les herbes han donat un nivell de consciència extraordinari. Ara aquesta consciència toca al tu a tu. El repte és arribar entre uns i altres a l’enteniment. Aquesta entesa al qual encara no arribem amb plena consciència en què un ésser humà desperta a un altre i a l’inrevés. Aquest és el camí del canvi. El camí més difícil perquè és el camí del desadoctrinament, del desfer-se de la mala educació, del això no es diu, això no es fa, això no es toca. Com deia Serrat en les seves cançons.

Doncs caldrà desfer el caminat per dir, fer i tocar. Llegint l’altre dia a Borja Vilaseca vaig trobar una frase del seu treball publicat al Dominical del País que explica bastant bé el problema de les inèrcies. Deia: Com en general fugim de nosaltres mateixos, el més comú és trobar-se amb persones que no van enlloc”. Té tota la raó. Tenim tendència a ajuntar-nos, a formar comunitats també per la inutilitat. Així que ja saben … O canviem nosaltres o res canvia. Si volem podem, però em quedo amb una frase curta que també he llegit no recordo on: Si podem, fem.

I jo diria que podem…

Alfons Vinyals                                                                                                                                                                                                            Agost 2012

Igualdad y Justicia (cas) / Igualtat i Justícia (cat)

10 de junio de 2012 § 1 comentario


LA NECESARIA IGUALDAD EN EL ÁMBITO JURÍDICO-POLÍTICO

En globo, iremos en globo. Garrigoles

Algunas consideraciones previas

La mescolanza en la que se mueven justicia, política, sociedad en general o las religiones, nos han llevado a una situación de caos extraordinario. Todo está conducido por un discurso cínico, por una máscara constante, en la que la prestidigitación está escrupulosamente presente.  A veces se hace difícil pensar en que exista la posibilidad  real de generar un cambio, el cambio del que tanto se habla. Puede que en el fondo sólo podamos aspirar a intentar hacer las cosas lo mejor posible.  Aspiramos a ello. Pero  también nos preguntamos si será suficiente.

Esta mezcla del todo ponzoñosa se hace evidente en las actitudes misantrópicas y refinadamente perversas de la injusticia moral. De hecho podríamos decir que la injusticia siempre es inmoral.

Ya tenemos experiencia -como sociedad- de cuál es el resultado de la mezcla de lo político con lo económico y de lo político con lo espiritual y cultural. Y hemos conocido las consecuencias de la mezcla de lo político en lo legislativo y cómo la justicia, que debería ser libre, es rehén de las coartadas políticas. Hemos visto con nuestros propios ojos y sufrido en nuestras propias carnes el desastre  provocado por un sistema político que ha destruido la economía, endeudándose más allá de lo que sería coherente (nadie en su sano juicio llevaría su economía personal como lo han hecho nuestros gobiernos) y como esta misma economía se ha ” hecho cargo” de lo político emponzoñándolo todo. Lo económico sujeto a lo político se desvitaliza. Lo político sujeto a lo económico se destruye. Lo uno vampiriza  a lo otro y viceversa.

La crisis actual es una muestra de lo mal que se llevan entre si las diferentes áreas cuando están asociadas. Y lo hacen porque están mezcladas. Si actuaran con plena autonomía las unas de las otras y cooperaran entre sí, el resultado podría ser del todo diferente. El desastre actual -en una sociedad coherente- debería comportar una reflexión que nos llevara a la comprensión y posteriormente al cambio.  Eso sólo sería posible si surgiera un nuevo modelo social, un nuevo orden social que hiciera frente al “nuevo” orden global. Sin embargo, un nuevo movimiento social sólo puede surgir del deseo, y ese deseo de la necesidad. La necesidad es evidente que existe. Lo que no es tan seguro es que el deseo genere suficientes fuerzas de valor para acometer los profundos retos sociales – por otro lado – tan necesarios en estos momentos.

Es vital, que el organismo social como tal, (y por eso lo llamamos organismo),  funcione con la misma precisión que lo hace un organismo humano. En el fondo los desastres provienen por la gran desemejanza  que existe entre el sistema actual y la realidad. Todo el organismo humano es un ejemplo de cómo diversas áreas, por separado, cooperan entre sí para mantener la vida. Por otra parte, no le podemos pedir a un riñón que actue como un hígado y a éste como un cerebro. Sin embargo, eso es lo que ocurre precisamente en el tema político-jurídico-social.

El ser humano es una entidad creadora. Todo objeto artificial existente,  todo cuanto haya en nuestro entorno, naturaleza a parte, está hecho por un ser humano. Somos creadores y generamos objetos y sistemas complejos. Máquinas (nuestros ordenadores son un buen ejemplo) que funcionan como nosotros: a nuestra imagen y semejanza. ¿Por qué en lo político, jurídico, social y económico, no? Si no aprendemos a ordenarnos conforme a la realidad, si no entendemos que tenemos que aprender de lo adverso del sistema, no podremos cambiar de modelo y continuaremos reproduciendo modelos enfermos y dañinos. Tenemos que conocernos como seres humanos y creernos en nuestras capacidades como entidades creadoras, porque lo que creemos como seres humanos sostiene nuestra conciencia. ¿El cambio es posible desde la igualdad jurídica? Podríamos de decir que no sólo, pero también.
Separar para ganar.

¿Por qué es necesaria la igualdad en el ámbito jurídico-político?

La respuesta correcta a esta pregunta sería todo un detalle. La respuesta adecuada implicaría que habríamos sabido  actuar como una humanidad solidaria que sabe leer los signos de los tiempos y actuar en consecuencia. No es, no va a ser fácil. Nunca lo fue.

De entrada cualquier aproximación a la realidad actual nos lleva a ver que estamos ante un sistema mecanicista materialista y las consecuencias de su aplicación a la sociedad a partir del darvinismo social han generado interpretaciones de un ser humano mecanizado. El salario de un trabajador es sólo mercancía. El mismo trabajador es mercancía, sobre todo –y sin ningún recato – (faltaría más) desde que se generó  su transformación en “recurso humano”. Ese es todo su valor: un recurso. Y no solamente es ese uno de sus hándicaps. Nuestra sociedad se ha dividido en “clases” muy evidentemente desde el pasado siglo XX, eso es precisamente lo que ha procurado el sistema.

La cuestión es que una de las bases sociales importantes fue la del proletariado, pero ese proletariado con conciencia de clase, acaba pensando como un burgués, porque eso es lo que le han vendido las clases dominantes que han instalado sus ideas autoritarias. Antiguamente era posible una lucha de clase que provenía del proletariado consistente en no dejarse explotar. Posteriormente el “mercado” envenenó la manzana y la aspiración era aburguesarse, aspirar a ser “como ellos”. Ahora es el tiempo del miedo para no dejar de ser como ellos.

¿Cómo llegar a la necesaria igualdad? Promoviendo un sistema limpio en el que los jueces no son elegidos por los políticos, sino por la sociedad. Asegurando que lo político pueda trabajar al lado de lo jurídico, pero sin mezclarse. Que la independencia judicial sea una realidad. Que lo judicial pueda transformar lo social en beneficio de lo esencialmente humano. Hay que considerar que el derecho público es la verdadera esfera política. El derecho público tiene que estar en relación con lo que es puramente humano, a las relaciones entre seres humanos. Es la política dedicada a lo humano y separada de lo económico que sólo debería estar relacionado con producción, servicios, circulación y consumo de mercancías. La economía debe estar separada de lo jurídico. Además sería  muy conveniente la creación de un Órgano Superior  independiente, que tutelase la buena marcha de la economía.

Necesitamos acondicionar la Constitución. Estamos en un orden social que ha nacido bajo el dominio de las clases dirigentes que han generado un sistema económico perverso que ha cerrado -desde si mismo- todo camino posible hacia un cambio. Ese camino existe y debe ser abierto. Si no hay otro remedio habrá que encontrar las fuerzas que generen el impulso, el empuje para hacerlo, porque “esto” -como todos vamos viendo- “no puede seguir así”.

Los proletarios del mundo creen haber obtenido una fuerza fundamental al hablar de su “conciencia de clase”, pero lo que realmente hubiera debido de sostener su alma es la conciencia de su dignidad humana, “conciencia de humanidad”. Esa conciencia de humanidad puede hacernos ver que hay que separar para vencer inercias. No puede ser que, como hasta ahora, los circuitos económicos en los que sólo debería moverse lo mercantil, (mercados y consumo), circule también la fuerza del trabajo humana y sus derechos. En lo económico hoy circulan mercancías, el consumo; circula la fuerza del trabajo humano y circulan los derechos. Consumo por trabajo y consumo por derechos. Sólo hay que ver en España como han quedado los derechos de los trabajadores después de la reciente modificación en la legislación.

Un estado constitucional con fundamento democrático debe tener una base jurídica transparente que tenga que ver con lo que afecta a todas las personas de la misma manera, de forma que los derechos (incluso de propiedad) no se conviertan nunca en abusos (también de propiedad). De hecho la propiedad debería tender a lo colectivo cuando es a todas luces colectivo. Entonces podríamos decir: la tierra es de la comunidad; como sucede -por ejemplo- en Groenlandia. Sólo lo que se hace sobre ella es particular y privado. Los impuestos derivados de la actividad realizada sobre lo colectivo, revierten sobre lo colectivo. El municipio (sus representantes legales) sólo lo administran para el bien común.

En definitiva, una justicia coherente es aquella que es capaz de definir los lindes entre lo privado y publico sin afectar a la libertad personal. No hay libertad sin derecho a ella y ese derecho es la justicia quien debe dárselo. La Justicia es previa a la libertad.

Alfons  Vinyals Arnau                                                                                     Junio 2012

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LA NECESSÀRIA IGUALTAT EN L’ÀMBIT JURÍDIC-POLÍTIC

 

Algunes consideracions prèvies

 

La barreja en la qual es mouen justícia, política, societat en general o les religions, ens han portat a una situació de caos extraordinari. Tot està conduït per un discurs cínic, per una màscara constant, en la qual la prestidigitació està escrupolosament present. De vegades es fa difícil pensar que hi hagi la possibilitat real de generar un canvi, el canvi de què tant es parla. Potser en el fons només puguem aspirar a intentar fer les coses el millor possible. Aspirem a això. Però també ens preguntem si serà suficient.

Aquesta barreja del tot verinosa es fa evident en les actituds misantròpiques i refinadament perverses de la injustícia moral. De fet podríem dir que la injustícia sempre és immoral.

Ja tenim experiència -com a societat- de quin és el resultat de la barreja de la política amb l’economia i de la política amb lo espiritual i cultural. I hem conegut les conseqüències de la barreja de la política amb els afers legislatius i com la justícia, que hauria de ser lliure, és ostatge de les coartades polítiques. Hem vist amb els nostres ulls i sofert en les nostres pròpies carns el desastre provocat per un sistema polític que ha destruït l’economia, endeutant-se més enllà del que seria coherent (ningú amb seny portaria la seva economia personal com ho han fet els nostres governs) i com aquesta mateixa economia s’ha “fet càrrec” de la política enverinant-ho tot. L’economia subjecte a la política es desvitalitza. La política subjecte a l’economia es destrueix. Una cosa vampiritza al altre i viceversa.

La crisi actual és una mostra del malament que es porten entre si les diferents àrees quan estan associades. I ho fan perquè estan barrejades. Si actuessin amb plena autonomia les unes de les altres i cooperessin entre si, el resultat podria ser del tot diferent. El desastre actual -en una societat coherent- hauria de comportar una reflexió que ens portés a la comprensió i posteriorment al canvi. Això només seria possible si sorgís un nou model social, un nou ordre social que fes front al “nou” ordre global. No obstant això, un nou moviment social només pot sorgir del desig, i aquest desig de la necessitat. La necessitat és evident que existeix. El que no és tan segur és que el desig generi suficients forces de valor per emprendre els profunds reptes socials -d’altra banda- tan necessaris en aquests moments.

És vital, que l’organisme social com a tal, i per això l’anomenem organisme, funcioni amb la mateixa precisió que ho fa un organisme humà. En el fons els desastres provenen de la gran dissemblança que hi ha entre el sistema actual i la realitat. Tot l’organisme humà és un exemple de com diverses àrees, per separat, cooperen entre si per mantenir la vida. D’altra banda, no li podem demanar a un ronyó que actuï com un fetge i a aquest com un cervell. No obstant, això és el que passa precisament en el tema polític-jurídic-social.

L’ésser humà és una entitat creadora. Tot objecte artificial existent, tot el que hi ha al nostre entorn a part de la natura, està fet per un ésser humà. Som creadors i generem objectes i sistemes complexos. Màquines (els nostres ordinadors són un bon exemple) que funcionen com nosaltres: a imatge nostra i semblança. Per què en el tema polític, jurídic, social i econòmic, no? Si no aprenem a ordenar-nos conforme a la realitat, si no entenem que hem d’aprendre del que es advers en el sistema, no podrem canviar de model i continuarem reproduint models malalts i nocius. Hem de conèixer-nos com a éssers humans i creure’ns les nostres capacitats com a entitats creadores, perquè el que creiem com a éssers humans sosté la nostra consciència. El canvi, és possible des de la igualtat jurídica? Podríem de dir que no només, però també.

Separar per guanyar.

 Per què és necessària la igualtat en l’àmbit jurídic-polític?

 La resposta correcta a aquesta pregunta seria tot un detall. La resposta adequada implicaria que hauríem sabut actuar com una humanitat solidària que sap llegir els signes dels temps i actuar en conseqüència. No és, no serà fàcil. Mai ho ha estat.

D’entrada qualsevol aproximació a la realitat actual ens porta a veure que estem davant d’un sistema mecanicista materialista, i les conseqüències de la seva aplicació a la societat a partir del darwinisme social, han generat interpretacions d’un ésser humà mecanitzat. El salari d’un treballador és només mercaderia. El mateix treballador és mercaderia, sobretot -i sense cap pudor – (faltaria més) des que es va generar la seva transformació en “recurs humà”. Aquest és tot el seu valor: un recurs. I no només és aquest un dels seus handicaps. La nostra societat s’ha dividit en “classes” molt evidentment des del passat segle XX, això és precisament el que ha procurat el sistema.

La qüestió és que una de les bases socials importants va ser la del proletariat. Però aquest proletariat amb consciència de classe, acaba pensant com un burgès, perquè això és el que li han venut les classes dominants que han instal·lat les seves idees autoritàries. Antigament era possible una lluita de classe que provenia del proletariat consistent en no deixar-se explotar. Posteriorment el “mercat” va enverinar la poma i l’aspiració era aburgesar-se, aspirar a ser “com ells”. Ara és el temps de la por per no deixar de ser com ells.

Com arribar a la necessària igualtat? Promovent un sistema net en el qual els jutges no són elegits pels polítics, sinó per la societat. Assegurar que la política pugui treballar al costat de l’àmbit jurídic, però sense barrejar-se. Que la independència judicial sigui una realitat. Que lo judicial pugui transformar lo social en benefici del que és essencialment humà. Cal considerar que el dret públic és la veritable esfera política. El dret públic ha d’estar en relació amb el que és purament humà, a les relacions entre éssers humans. És la política dedicada al que és humà i separada de l’economia que només hauria d’estar relacionada amb la producció, els serveis, la circulació i el consum de mercaderies. L’economia ha d’estar separada de l’aparell jurídic. A més seria molt convenient la creació d’un òrgan superior independent, que tutelés la bona marxa de l’economia.

Necessitem acondicionar la Constitució. Estem en un ordre social que ha nascut sota el domini de les classes dirigents, les quals han generat un sistema econòmic pervers que ha tancat -des si mateix- tot camí possible cap a un canvi. Aquest camí existeix i ha de ser obert. Si no hi ha altre remei caldrà trobar les forces que generen l’impuls, l’empenta per fer-ho, perquè “això” -com tots anem veient- “no pot seguir així”.

Els proletaris del món creuen haver obtingut una força fonamental en parlar de la seva “consciència de classe”, però el que realment hauria hagut de sostenir la seva ànima és la consciència de la seva dignitat humana, “consciència d’humanitat”. Aquesta consciència d’humanitat pot fer-nos veure que cal separar per vèncer inèrcies. No pot ser que, com fins ara, els circuits econòmics en els que només hauria moure’s el que és mercantil, (mercats i consum), circuli també la força del treball humana i els seus drets. En lo econòmic avui circulen mercaderies, el consum; circula la força del treball humà i circulen els drets. Consum per treball i consum per drets. Només cal veure a Espanya com han quedat els drets dels treballadors després de la recent modificació en la legislació.

Un estat constitucional amb fonament democràtic ha de tenir una base jurídica transparent que tingui a veure amb el que afecta totes les persones de la mateixa manera, de manera que els drets (fins i tot de propietat) no es converteixin mai en abusos (també de propietat) . De fet la propietat hauria de tendir al col·lectiu quan és sens dubte col·lectiu. Llavors podríem dir: la terra és de la comunitat, com passa -per exemple- a Groenlàndia. Només el que es fa sobre ella és particular i privat. Els impostos derivats de l’activitat realitzada en el que és col·lectiu, reverteixen sobre el col·lectiu. El municipi (els seus representants legals) només l’administren per al bé comú.

En definitiva, una justícia coherent és aquella que és capaç de definir els límits entre allò privat i públic sense afectar la llibertat personal. No hi ha llibertat sense dret a ella i aquest dret és la justícia qui l’ha de donar. La Justícia és prèvia a la llibertat.

Alfons Vinyals Arnau                                                                                 juny 2012

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Libertad y Cultura (Cas) / Llibertat i Cultura (Cat)

8 de mayo de 2012 § Deja un comentario


¿Porqué es necesaria la libertad en el ámbito de la cultura?

MEDIO POLLITO
Definición común

Libertad: Condición del que puede obrar según su propia voluntad.

Marco de referencia

Veamos a continuación qué dicen los primeros artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que atañen al concepto de Libertad.

Artículo 1.
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Lo que nuestro criterio aporta

 La libertad manifiesta una posibilidad al alcance todos; un itinerario de conciencia y práctica a realizar; un proceso a desarrollar; un horizonte ineludible e inagotable que nos interroga. Es una posibilidad históricamente lograda, de reconocimiento en todo ser humano de nuestra dignidad, cuyo contenido queda a realizar.

 La libertad como derecho de nacimiento de cada individuo, supone la asunción de la mayor de las responsabilidades individuales, en la sociedad más madura, respetuosa, justa y éticamente desarrollada que podamos imaginar. Que no es la nuestra. Entonces, lo que se nos muestra en estos primeros artículos como derecho, deviene aspiración y conquista en nuestra realidad.

Si entendemos el derecho a la libertad individual en la voluntad, como algo ideal a conquistar  – en algún momento de la historia – un gran primer paso a lograr sería tratar de conquistar la libertad individual en donde podemos librar todos las primeras acciones de conquista: sobre uno mismo. Y el primer paso, es conocernos. Nuestras propias luces y sombras. Y en este proceso, no hay Declaración ni ley que nos obligue, por tanto es un gesto de elección y por ello de libertad.

Como consecuencia lógica, deberíamos tratar de conocer y después elegir, aquellos aspectos de la cultura con los que más nos identifiquemos y sintamos que queremos desarrollarnos. Individualmente. Y dado que de conquistas se trataría, de forma consecuente uno debería aspirar a escoger siendo libre; es decir, habiéndose desapegado de cuantas ataduras culturales y educativas, no ha escogido con un mínimo de madurez y conocimiento. Y conquistado para sí el espacio de objetividad suficiente que le permita reelegir aquellos aspectos culturales que ya le acompañaban y considere correctos y adecuados y escoger aquellos otros que conozca y quiera para sí.

Siempre en el bien entendido de que lo que uno descubra que es adecuado para uno mismo, no tiene porqué serlo para los demás, a no ser que libremente lo escogieran. Es un desafío individual: nadie nos puede sustituir, pero implica un modo nuevo de relación de nuestra individualidad con los demás.

A diferencia de lo que se explica en la Declaración, la vida enseña que la razón y la conciencia no son derechos innatos sino que han de ser conquistados y desarrollados individualmente, para su buena utilización dentro de la comunidad.

La históricamente conocida como lucha para “alcanzar la libertad” – de la cual socialmente aún no conocemos más que unos propósitos/propuestas que recogen los derechos humanos y un sinnúmero de personas y colectivos en sus escritos y luchas sociales- siempre se ha encontrado con un muro infranqueable (de momento) cuando el ser humano trata de reclamarla como derecho frente al poder de cada momento. Individual y colectivamente.

Cada pequeño avance que se ha conseguido, en cuanto al reconocimiento de algún aspecto que ataña a la dignidad humana, ha supuesto y sigue suponiendo grandes dosis de frustraciones, sufrimiento, dolor y silencios. En proporciones incontables, sobre todo porque cada ser humano que padece por algo lícito, es eco y resuena con todos los que viven su misma situación. Y que sólo en los últimos tiempos, podemos empezar a ver y reconocer como propios, aunque se experimenten en otra parte del mundo. Y aunque duela verlo o sentirlo, podemos escoger mirarlo, hacerlo propio e intentar hacer algo para que deje de ocurrir.

Históricamente el proceso de libertad  se vincula al del progreso, logro, éxito a costa de lo que sea; aunque incluya la producción de sufrimiento e  injusticia, pudiendo llegar a justificarse como inevitables, como suele ocurrir en todo proceso de lucha y conquista.  Un proceso de libertad implica hacerse cargo de esa cuestión hasta ahora no presente en el discurso y práctica de la libertad. Es decir, de la capacidad también de producir la barbarie. Como de eso la razón no se ha ocupado, quien nos lo hace presente ahora es la memoria. Esto es un desafío inédito y con él también aparece la posibilidad de discriminar, también en nuestro lenguaje, qué es y ha sido la lucha por la libertad y qué queremos que sea para que podamos afirmar que es en nuestro nombre. En el nombre de la humanidad, por y para ella. Y no a su costa, que es la nuestra. Esta conciencia de libertad, exige hoy día tener puntos de referencia que permitan hacerse cargo de esa posibilidad de barbarie.

En todas las luchas sociales que se han hecho para dignificar la vida de la mayoría, aunque se hayan conseguido logros tras muchos sufrimientos, la experimentación del fracaso por parte de muchos es casi determinante. Incita a dejar de luchar y a dejar por imposible cualquier intento frente a lo que impide elevar la condición humana a los mínimos deseables.
Pero afortunadamente, cuando pasa el tiempo reparador necesario, las ansias de avanzar reaparecen. Y nuevos corajes e ideas sustituyen y complementan a los antiguos. Así, el sufrir silencioso, las verdades calladas por la fuerza, toman forma en nuevos impulsos sociales en sintonía y cualidad con lo que cada nuevo tiempo puede propiciar.

Aunque pudieran parecer baldíos, los auténticos esfuerzos para el avance de la humanidad, metamorfoseados, sirven. Los supuestos fracasos de otro tiempo, buscaron la madurez para aparecer como conciencia individual; y convertidos en función de realidad han podido ser fundamento de nuevos conocimientos y procesos individuales y sociales.

Definición común
Cultura: Resultado o efecto de cultivar los conocimientos humanos y de afinarse y desarrollarse por medio del ejercicio de las facultades del hombre.

Otro concepto a revisar, sería el que nos ha llegado como cultura. Porque en aquellos modos que han implicado daños sobre indefensos, seguramente una sociedad como la nuestra, en los aspectos más éticos y humanos que hemos sido capaces de asentar socialmente, no los podemos aceptar.

Podemos, eso sí, con lo que ha llegado hasta nuestro tiempo, construir. Sin ánimo ni objetivo dañino alguno. Individualmente, pero también con otros que en los mismos términos de respeto y consideración queramos crear y sumar cultura (en los términos que la ética y la dignidad humanas sostengan) para vivir todos mejor.

Definición creada

Libertad Cultural. Condición de poder escoger cómo cultivar los conocimientos humanos y de afinarse y desarrollarse por medio del ejercicio de las facultades del hombre

En la época de la globalización podemos comprender que el mercado es común, que el conocimiento está asequible a muchos y el manejo de los recursos naturales ya no está anclado al lugar. Podemos aspirar a lograr la globalización de la posibilidad individual para escoger cuál es la mejor opción de fuente cultural ó con lo mejor de todas ellas, crear lo que entendamos adecuado para cada uno de nosotros. Según el criterio de cada uno.

Diversidad implica riqueza de experiencia y de forma de vivir y entender la vida, a las personas y a la naturaleza. Sin embargo, la homogeneidad, la uniformidad, generan pobreza en las percepciones e interpretaciones de la realidad. Por ello consideramos legítimo que exista la posibilidad para todo ser humano, de acceder a los conocimientos que la humanidad ha generado a lo largo de la historia, para que cada cual pueda obrar con ellos a fin y efecto de cultivarse.

Y el primer paso para lograr esta forma cultural, es a través de la educación. Y la principal responsabilidad sobre cómo son  educadas las generaciones, recae sobre los padres. Los padres deben tener la posibilidad de elegir cómo y dónde quieren que sus hijos cultiven los conocimientos humanos, qué imagen y modelo de ser humano, naturaleza y universo admiten como propia y en qué modo consideran correcto desarrollar las facultades del ser humano.

Sería deseable que las madres y los padres, a su vez, consiguieran no tener que delegar en ningún estamento o administración cuestiones tan delicadas y trascendentes. Y para ello es necesaria una nueva suma de conquistas: que los progenitores se cultiven para tener conciencia y criterio, a la hora de determinar el o los (sus) modelos deseables en la educación y que los profesionales educativos desarrollen sus cuerpos de conocimiento para una correcta difusión y comprensión paterno/materna.

De esta manera, sin interferencias interesadas de otros ámbitos sociales, políticos, religiosos o económicos,  podríamos conseguir lo que la Declaración de los Derechos humanos proclama en su

Artículo 26

1.- Toda persona tiene derecho a la educación.

3.- Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

CONCLUSIÓN

Por lo todo lo expuesto entendemos que es necesaria la libertad en el ámbito de la cultura.

 Es muy difícil que un individuo pueda expresarse y experimentar, en el estado de salud y equilibrio deseable para vivir en dignidad, si no tiene la posibilidad de desarrollarse y madurar siendo protagonista de su propia educación. Si no tiene la posibilidad de decidir con qué modelos y cuerpos de conocimiento se siente identificado. Primero por acción de sus progenitores o responsables legales y después, en elección propia, si así lo quiere.

Documentos CiC                                                                                             Mayo 2012

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 PER QUÈ ÉS NECESSÀRIA LA LLIBERTAT EN L’ÀMBIT DE LA CULTURA?

TRONC
 Definició comú

Llibertat: Condició del que pot obrar segons la seva pròpia voluntat.

Marc de referència

Vegem a continuació què diuen els primers articles de la Declaració Universal dels Drets Humans que afecten el concepte de Llibertat.

Article 1.
Tots els éssers humans neixen lliures i iguals en dignitat i drets i, dotats de raó i consciència, han de comportar-se fraternalment els uns amb els altres.
Article 3
Tot individu té dret a la vida, a la llibertat i a la seguretat de la seva persona.

El que el nostre criteri aporta

La llibertat manifesta una possibilitat a l’abast tots, un itinerari de consciència i pràctica a realitzar, un procés a desenvolupar, un horitzó ineludible i inesgotable que ens interroga. És una possibilitat històricament assolida, de reconeixement en tot ésser humà de la nostra dignitat, el contingut del qual resta per realitzar.

La llibertat com a dret de naixement de cada individu, suposa l’assumpció de la més gran de les responsabilitats individuals, en la societat més madura, respectuosa, justa i èticament desenvolupada que puguem imaginar. Que no és la nostra. Llavors, el que se’ns mostra en aquests primers articles com a dret, esdevé aspiració i conquesta en la nostra realitat.

Si entenem el dret a la llibertat individual a la voluntat, com una cosa ideal a conquerir – en algun moment de la història – un gran primer pas a assolir seria tractar de conquerir la llibertat individual a on podem lliurar totes les primeres accions de conquesta: sobre un mateix. I el primer pas, és conèixer-nos. Les nostres pròpies llums i ombres. I en aquest procés, no hi ha Declaració ni llei que ens obligui, per tant és un gest d’elecció i per això de llibertat.

Com a conseqüència lògica, hauríem de mirar de conèixer i després triar, aquells aspectes de la cultura amb els que més ens identifiquem i sentim que volem desenvolupar-nos. Individualment. I com que de conquestes es tractaria, de forma conseqüent un hauria d’aspirar a escollir essent lliure, és a dir, havent-se desaferrat de tots els lligams culturals i educatius, d’allò que no ha escollit amb un mínim de maduresa i coneixement. I conquistat per a si l’espai d’objectivitat suficient que li permeti reelegir aquells aspectes culturals que ja l’acompanyaven i consideri correctes i adequats i escollir aquells altres que conegui i vulgui per a ell mateix.

Sempre en el ben entès que el que un descobreixi que és adequat per a un mateix, no té perquè ser-ho per als altres, llevat que lliurement ho escollissin. És un desafiament individual: ningú ens pot substituir, però implica una manera nova de relació de la nostra individualitat amb els altres.

A diferència del que s’explica en la Declaració, la vida ensenya que la raó i la consciència no són drets innats sinó que han de ser conquistats i desenvolupats individualment, per la seva bona utilització dins de la comunitat.

La històricament coneguda com a lluita per “aconseguir la llibertat” – de la qual socialment encara no coneixem més que uns propòsits / propostes que recullen els drets humans i un munt de persones i col·lectius en els seus escrits i lluites socials- sempre s’ha trobat amb un mur infranquejable (de moment) quan l’ésser humà tracta de reclamar com a dret enfront del poder de cada moment. Individual i col·lectivament.

Cada petit avenç que s’ha aconseguit, pel que fa al reconeixement d’algun aspecte que afecte a la dignitat humana, ha suposat i segueix suposant grans dosis de frustracions, sofriment, dolor i silencis. En proporcions incomptables, sobretot perquè cada ésser humà que pateix per quelcom lícit, fa eco i ressona amb tots els que viuen la seva mateixa situació. I que només en els últims temps, podem començar a veure i reconèixer com a propis, encara que s’experimentin en una altra part del món. I encara que faci mal veure-ho o sentir-ho, podem escollir mirar-lo, fer-ho propi i intentar fer alguna cosa perquè deixi de passar.

Històricament el procés de llibertat es vincula al del progrés, èxit, èxit a costa del que sigui, encara que inclogui la producció de sofriment i injustícia, podent  arribar a justificar-se com a inevitables, com sol passar en tot procés de lluita i conquesta. Un procés de llibertat implica fer-se càrrec d’aquesta qüestió fins ara no present en el discurs i pràctica de la llibertat. És a dir, de la capacitat també de produir la barbàrie. Com d’això la raó no se’n ha ocupat, qui ens el fa present ara és la memòria. Això és un desafiament inèdit i amb ell també apareix la possibilitat de discriminar, també en el nostre llenguatge, què és i ha estat la lluita per la llibertat i què volem que sigui perquè puguem afirmar que és en el nostre nom. En el nom de la humanitat, amb  i per a ella. I no a càrrec seu, que també és el nostra. Aquesta consciència de llibertat, exigeix avui dia tenir punts de referència que permetin fer-se càrrec d’aquesta possibilitat de barbàrie.

En totes les lluites socials que s’han fet per dignificar la vida de la majoria, encara que s’hagin aconseguit èxits després de molts patiments, l’experimentació del fracàs per part de molts és gairebé determinant. Incita a deixar de lluitar i a deixar per impossible qualsevol intent enfront del que impedeix elevar la condició humana als mínims desitjables.
Afortunadament però, quan passa el temps reparador necessari, les ànsies d’avançar reapareixen i nous coratges i idees substitueixen i complementen les antigues. Així, el patir silenciós, les veritats callades per la força, emergeixen en nous impulsos socials en sintonia i qualitat amb el que cada nou temps pot propiciar.

Encara que puguin semblar erms, els autèntics esforços per a l’avanç de la humanitat, metamorfosats, serveixen. Els supòsits de fracàs d’un altre temps, van cercant  la maduresa per a aparèixer com a consciència individual, i convertits en funció de realitat han pogut ser fonament de nous coneixements i processos individuals i socials.

Definició comú

Cultura: Resultat o efecte de cultivar els coneixements humans i d’afinar i desenvolupar-se per mitjà de l’exercici de les facultats de l’home.

Un altre concepte a revisar, seria el que ens ha arribat com a cultura. Perquè en aquells casos que ha implicat danys sobre els indefensos, segurament una societat com la nostra, en els aspectes més ètics i humans que hem estat capaços d’assentar socialment, no els podem acceptar.

Podem, això sí, amb el que ha arribat fins al nostre temps, construir. Sense cap ànim ni objectiu perjudicial. Individualment, però també amb altres que en els mateixos termes de respecte i consideració vulguem crear i sumar cultura (en la forma que la ètica i la dignitat humanes ho sostinguin) per viure tots millor.

Definició creada

Llibertat Cultural. Condició de poder escollir com conrear els coneixements humans i d’afinar i desenvolupar-se per mitjà de l’exercici de les facultats de l’home

En l’època de la globalització podem comprendre que el mercat és comú, que el coneixement és assequible a molts i el maneig dels recursos naturals ja no està ancorat al lloc. Podem aspirar a aconseguir la globalització de la possibilitat individual per triar quina és la millor opció de font cultural o amb la millor de totes, crear el que entenguem adequat per a cadascú de nosaltres. Segons el propi criteri.

Diversitat implica riquesa d’experiència i de forma de viure i entendre la vida, a les persones i a la natura. No obstant això, l’homogeneïtat, la uniformitat, generen pobresa en les percepcions i interpretacions de la realitat. Per això considerem legítim que hi hagi la possibilitat per a tot ésser humà, d’accedir als coneixements que la humanitat ha generat al llarg de la història, perquè cadascú pugui obrar amb ells a fi i efecte de cultivar-se.

I el primer pas per aconseguir aquesta forma cultural, és a través de l’educació. I la principal responsabilitat sobre com són educades les generacions, recau sobre els pares. Els pares han de tenir la possibilitat de triar com i on volen que els seus fills cultivin els coneixements humans, quina imatge i model d’ésser humà, natura i univers admeten com a pròpia i en quina manera consideren correcte desenvolupar les facultats de l’ésser humà.

Seria desitjable que les mares i els pares, al seu moment, aconseguissin no haver de delegar en cap estament o administració qüestions tan delicades i transcendents. I per això cal una nova suma de conquestes: que els progenitors es cultivin per tenir consciència i criteri, a l’hora de determinar el o els (seus) models desitjables en l’educació i que els professionals educatius desenvolupin els seus cossos de coneixement per a una correcta difusió i comprensió paternes.  D’aquesta manera, sense interferències interessades d’altres àmbits socials, polítics, religiosos o econòmics, podríem aconseguir el que la Declaració dels Drets humans proclama en el seu:

Article 26
1. – Tota persona té dret a l’educació.
3. – Els pares tindran dret preferent a escollir el tipus d’educació que serà donada als seus fills.
CONCLUSIÓ
Per tot el que hem exposat entenem que és necessària la llibertat en l’àmbit de la cultura.

És molt difícil que un individu pugui expressar-se i experimentar, en un estat de salut i equilibri desitjable per a viure en dignitat, si no té la possibilitat de desenvolupar-se i madurar essent protagonista de la seva pròpia educació. Si no té la possibilitat de decidir amb quins models i cossos de coneixement se sent identificat. Primer per acció dels seus progenitors o responsables legals i després, en elecció pròpia, si així ho desitja.

Documents CiC                                                                                            Maig 2012

¿Para qué la riqueza? (Cas) / Per a què la riquesa? (Cat.)

15 de abril de 2012 § Deja un comentario


Documentos CiC

Iniciamos una nueva contribución documental en la cual los diferentes grupos en los que está articulado nuestro trabajo, van a ir aportando los resultados de sus procesos en relación a preguntas ó cuestiones que en CiC consideramos nucleares.

Los documentos que desde esta sección  iremos exponiendo, serán el resultado de una labor colegiada. Dada la vocación integradora con la que nació CiC, las diferentes perspectivas y corrientes de pensamiento que representan sus miembros aportan sus conocimientos y experiencia, para después encontrar los argumentos más útiles en la búsqueda del bien común.

El valor del contenido, lo es también como fruto de un proceso complejo, dado que cada individuo integrante y colaborador ha hecho sus aportaciones para generar un texto común, representativo de lo más puramente humano presente en cada uno. Estos documentos colegiados aparecerán firmados como Documentos CiC.

La piedra en el tejado

¿Por qué tiramos piedras a nuestro propio tejado?

¿PARA QUÉ LA RIQUEZA?

En la situación histórica que estamos viviendo (2012), la gestión y administración de los bienes y recursos que existen -y que  están siendo inhumanamente tratados por quiénes tienen la mayor ascendencia sobre la mayoría de ellos- está demandando a la conciencia común de la humanidad, una nueva forma de vivenciar la economía.

Una forma que exigiría un protagonismo consciente a la hora de decidir y desarrollar cómo generar, distribuir y aprovechar la riqueza que tengamos y la que podamos crear o descubrir. Con éste ánimo, podemos realizar un proceso que intente aportar criterio.

Por lo tanto, ¿para qué la riqueza? La definición común expresa la riqueza como: “la abundancia de bienes y dinero así como la abundancia de cualidades y atributos excelentes”.  Entonces, la pregunta se convierte en: ¿para qué la abundancia de bienes, dinero y cualidades o atributos excelentes?

Dependerá del modelo social al que queramos servir: o bien la riqueza estará al servicio del propio egoísmo o bien al de la humanidad, formando uno mismo parte de ella. Siendo las consecuencias del primer modelo la acumulación de riquezas en las manos de unos pocos y fuente de desigualdades (el mundo preponderante actualmente) o por el contrario la circulación continua, ponderada y consciente de esas riquezas, distribuidas para toda la humanidad.

Los comportamientos sociales egóicos fundamentados en una concepción del individuo como ser separado del resto y con  necesidades contrapuestas a las demás, generan fuerzas centrípetas y gravedad en las relaciones. “Uno contra todos y todos contra uno”.

Los comportamientos sociales altruistas basados en una concepción de pertenencia a un organismo social con necesidades comunes e interdependientes, generan fuerzas centrífugas y levedad en esas relaciones con los demás. “Todos para uno y uno para todos”.

El deseo de practicar la fraternidad, es decir, la voluntad de vivir en unión y buena correspondencia con los demás,  nace como anhelo individual y puede desarrollarse de forma conjunta por grupos de personas en los que se trabaje específicamente para conquistarla. El resultado de ese desarrollo tiene que tener como consecuencia trabajar honestamente por el bien común de la humanidad.

La fraternidad no está anclada en la persona individual sino que si existe, existe en las relaciones.

Siendo este mundo, como es evidente, un espacio en el que privan los intereses egóicos y la acumulación de riqueza material en manos de una minoría, la mayoría queda en situación de debilidad y dependencia. En el intento de cambiar esta situación (histórica), a las personas con buena intención que quieran trabajar para  conseguirlo, les pueden aparecer dudas y preguntas.

¿Cómo sería un grupo organizado fraternalmente?

¿Cuál sería el proceso para llegar ahí?

¿Qué puedo hacer para conseguir que el que sufra, deje de sufrir?

Debemos conocer nuestra motivación y preguntarnos a quién sirve o servirá nuestra acción,  ¿a nuestro ego o al bien común (que siempre nos incluye)?

Las respuestas a estas preguntas sólo pueden surgir en el interior de cada individuo, si éste ante cada situación de necesidad o sufrimiento hace honestamente el trabajo de apartar el obstáculo del ego y crecer en conciencia para discriminar qué hacer y ofrecerlo, en el caso de que sea esa la decisión.

Al apartar nuestro ego abrimos la posibilidad  para poder ver nuestras necesidades así como las de los demás. También para ver más directamente las posibilidades que existen de realizar algo y comprometerse con ello. Es así  como nuestra vida se nos presenta como escuela para aprender y crecer como seres fraternos.

El nivel de compromiso también podrá venir dado por la disponibilidad y la capacidad de quién pueda y quiera hacerlo. Sea a nivel individual o en equipo, la necesidad del compromiso con lo que se hace, es básica. Y lo es porque nos vincula con lo que decidimos hacer con otros en un tipo de relación que tiene cometidos, objetivos y sentido, más allá de nosotros mismos. No en el sentido de cadena o atadura, sino en el de sensibilidad y corresponsabilidad.

El ego no quiere compromisos más que consigo mismo y para su propia satisfacción y beneficio, habitualmente a corto plazo; y como tendencia, vive sus relaciones con los demás a partir de estas premisas. Y existe y funciona en todos nosotros. Pero no sólo hay ego en los seres humanos. Como seres sociales, nuestras vidas se traman en sociedad y esto implica dar y recibir.

Si tuviéramos que escoger un referente para actuar fraternalmente, probablemente utilizaríamos la ética para evaluar nuestras intenciones y la búsqueda del bien común (de la mayoría, al menos) en nuestros actos. Hacer el bien probablemente es lo más difícil que existe, porque difícilmente podemos tener en cuenta todas las consecuencias de nuestros actos sobre los demás y el curso de sus vidas. Y nuestros actos no deben ser indiscriminados. Lo que sí podemos trabajar en nosotros es la veracidad de nuestras intenciones.

Así como la abundancia de bienes y dinero es patrimonio de unos pocos (comparativamente), la abundancia de cualidades y atributos excelentes, es patrimonio de la humanidad como conjunto y de cada individuo como receptáculo singular del desarrollo histórico del ser humano. Singular y diferente, aunque siempre dentro de las posibilidades y limitaciones reales, de ser humano.

Precisamente por ser cada uno de nosotros, un representante de toda la humanidad, la singularidad de cada individuo, sus capacidades y atributos no están restringidas al ámbito geográfico, familiar, social o político, aunque todo ello le condicione. Nos condicione. Pero aún así, podemos trabajar para incorporar individualmente el legado, cualidad o atributo de una persona, un grupo o una comunidad.

Por otro lado, gracias a la disponibilidad (aunque pueda ser relativa y compleja de conseguir y contrastar) de la conexión entre distintos pueblos y culturas, podemos conocer las condiciones en que viven al menos la mayoría de los seres humanos. Desde nuestro entorno próximo y propio hasta el más lejano geográficamente, que no afectiva, emocional o mentalmente. Porque la sensibilidad universal no entiende de distancias ni de diferencias entre hermanos, que es lo que somos las personas.

Desconocemos (muchas veces) porqué cada pueblo, cada grupo, cada familia o cada persona, está en la situación en la que está. Podemos conocer la situación que se da, ver sus deficiencias actuales y tratar de comprender las causas cercanas en el tiempo y en el espacio. Pero poco más. El respeto y la escucha atenta deben presidir nuestros actos. Así como no debemos perder de vista que lo que se da sin ser pedido, no tiene porqué ser bien recibido. Y genera suspicacias.

A partir del presente sí podemos emprender caminos con las personas, en la dirección escogida hacia lo que consideramos bueno. Sostener lo decidido y actuar con flexibilidad para ganar en comprensión, conciencia, conocimiento y eficacia, de tal manera que se puedan ir adecuando las acciones a los movimientos emprendidos y las necesidades que aparezcan. Rectificar cuando sea necesario y aprender de todo en todo momento.

Aquellos que escojan comprometerse en poner a disposición de las necesidades humanas, (en la proporción y aspectos que consideren) sus bienes y/o sus cualidades y atributos, de este modo, podrán desarrollar experiencias y proyectos que tiendan a equilibrar las desigualdades que existen; eso sí, partiendo de una conciencia individual que puede ser compartida por otros, que estén en la misma dirección de progreso y quieran comprometerse en algo que trascenderá sus vidas.

Lo que está por vivir, los resultados de sus impulsos, desarrollarán las consecuencias. Y si el bien común era el objetivo real, serán buenas.

 

Documentos CiC                                                                                                                                                                        Abril de 2012

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Documents CiC

Iniciem una nova contribució documental en la qual els diferents grups en els què està articulada la nostra tasca, aniran aportant els resultats dels seus processos en relació a preguntes o qüestions que a CiC considerem nuclears.

Els documents que des d’aquesta secció anirem exposant, seran el resultat d’una tasca col·legiada. Atesa la vocació integradora amb la qual va néixer CiC, les diferents perspectives i corrents de pensament que representen els seus membres hi aporten els seus coneixements i experiència, per després trobar els arguments més útils en la recerca del bé comú.

El valor del contingut, ho és també com a fruit d’un procés complex, atès que cada individu integrant i col·laborador ha fet les seves aportacions per generar un text comú, representatiu d’allò més purament humà present en cadascú. Aquests documents col·legiats apareixeran signats com a Documents CiC.

Drac i gegants

 

PER A QUÈ LA RIQUESA?

En la situació històrica que estem vivint (2012), la gestió i administració dels béns i recursos que existeixen -i que estan sent inhumanament tractats pels que tenen major ascendència sobre la majoria d’ells- està demandant a la consciència comuna de la humanitat, una nova forma de viure l’economia.

Una manera que exigiria un protagonisme conscient a l’hora de decidir i desenvolupar com generar, distribuir i aprofitar la riquesa que tinguem i la que puguem crear o descobrir. Amb aquest ànim, podem realitzar un procés que intenti aportar criteri.

Per tant, per a què la riquesa? La definició comú expressa la riquesa com: “l’abundància de béns i diners així com l’abundància de qualitats i atributs excel·lents”. Llavors, la pregunta es converteix en: per a què l’abundància de béns, diners i qualitats o atributs excel·lents?

Dependrà del model social al qual vulguem servir: o bé la riquesa estarà al servei del propi egoisme o bé de la humanitat, formant-ne part un mateix. Essent les conseqüències del primer model l’acumulació de riqueses a les mans d’uns pocs i font de desigualtats (el món preponderant actualment) o per contra la circulació contínua, ponderada i conscient d’aquestes riqueses, distribuïdes per a tota la humanitat.

Els comportaments socials egoics fonamentats en una concepció de l’individu com ser separat de la resta i amb necessitats contraposades als altres, generen forces centrípetes i gravetat en les relacions. “Un contra tots i tots contra un”.

Els comportaments socials altruistes basats en una concepció de pertinença a un organisme social amb necessitats comunes i interdependents, generen forces centrífugues i lleugeresa en aquestes relacions amb els altres. “Tots per un i un per tots”.

El desig de practicar la fraternitat, és a dir, la voluntat de viure en unió i bona correspondència amb els altres, neix com anhel individual i pot desenvolupar-se de forma conjunta per grups de persones en què es treballi específicament per conquistar-la. El resultat d’aquest desenvolupament ha de tenir com a conseqüència treballar honestament pel bé comú de la humanitat.

La fraternitat no està ancorada en la persona individual sinó que si existeix, existeix en les relacions.

Sent aquest món, com és evident, un espai on prevalen els interessos egoics i l’acumulació de riquesa material en mans d’una minoria, la majoria queda en situació de debilitat i dependència. En l’intent de canviar aquesta situació (històrica), a les persones amb bona intenció que vulguin treballar per aconseguir-ho, els poden aparèixer dubtes i preguntes.

Com seria un grup organitzat fraternalment?

Quin seria el procés per arribar-hi?

Què puc fer per aconseguir que el que pateixi, deixi de patir?

Hem de conèixer la nostra motivació i preguntar-nos a qui serveix o servirà nostra acció, al nostre ego o al bé comú (que sempre ens inclou)?

Les respostes a aquestes preguntes només poden sorgir a l’interior de cada individu, si aquest davant de cada situació de necessitat o sofriment fa honestament la feina d’apartar l’obstacle de l’ego i créixer en consciència per discriminar què fer i oferir-ho, en el cas que sigui aquesta la decisió.

En apartar el nostre ego obrim la possibilitat per poder veure les nostres necessitats i també les dels altres. També per veure més directament les possibilitats que existeixen de realitzar alguna cosa i comprometre’s amb això. És així com la nostra vida se’ns presenta com a escola per aprendre i créixer com a éssers fraterns.

El nivell de compromís també podrà venir donat per la disponibilitat i la capacitat de qui pugui i vulgui fer-ho. Sigui a nivell individual o en equip, la necessitat del compromís amb el que es fa, és bàsica. I ho és perquè ens vincula amb el que decidim fer amb altres en un tipus de relació que té escomeses, objectius i sentit, més enllà de nosaltres mateixos. No en el sentit de cadena o lligam, sinó en el de sensibilitat i coresponsabilitat.

L’ego no vol compromisos més que amb ell mateix i per a la seva pròpia satisfacció i benefici, habitualment a curt termini, i com a tendència, viu les seves relacions amb els altres a partir d’aquestes premisses. I existeix i funciona en tots nosaltres. Però no només hi ha ego en els éssers humans. Com a éssers socials, les nostres vides es tramen en societat i això implica donar i rebre.

Si haguéssim de triar un referent per actuar fraternalment, probablement utilitzaríem l’ètica per avaluar les nostres intencions i la recerca del bé comú (de la majoria, si més no) en els nostres actes. Fer el bé probablement és el més difícil que existeix, perquè difícilment podem tenir en compte totes les conseqüències dels nostres actes sobre els altres i el curs de les seves vides. I els nostres actes no han de ser indiscriminats. El que sí podem treballar en nosaltres és la veracitat de les nostres intencions.

Així com l’abundància de béns i diners és patrimoni d’uns pocs (comparativament), l’abundància de qualitats i atributs excel·lents, és patrimoni de la humanitat com a conjunt i de cada individu com a receptacle singular del desenvolupament històric de l’ésser humà. Singular i diferent, encara que sempre dins de les possibilitats i limitacions reals, de ser humà.

Precisament per ser cada un de nosaltres, un representant de tota la humanitat, la singularitat de cada individu, les seves capacitats i atributs no estan restringits a l’àmbit geogràfic, familiar, social o polític, encara que tot això el condicioni. Ens condicioni. Però tot i això, podem treballar per incorporar individualment el llegat, qualitat o atribut d’una persona, un grup o una comunitat.

D’altra banda, gràcies a la disponibilitat (encara que pugui ser relativa i complexa d’aconseguir i contrastar) de la connexió entre diferents pobles i cultures, podem conèixer les condicions en què viuen almenys la majoria dels éssers humans. Des del nostre entorn proper i propi fins al més llunyà geogràficament, que no afectiva, emocional o mentalment. Perquè la sensibilitat universal no entén de distàncies ni de diferències entre germans, que és el que som les persones.

Desconeixem (moltes vegades) perquè cada poble, cada grup, cada família o cada persona, està en la situació en què està. Podem conèixer la situació que es dóna, veure les seves deficiències actuals i tractar de comprendre les causes properes en el temps i en l’espai. Però poc més. El respecte i l’escolta atenta han de presidir els nostres actes. Així com no hem de perdre de vista que el que es dóna sense ser demanat, no té per què ser ben rebut. I genera suspicàcies.

A partir del present sí que podem emprendre camins amb les persones, en la direcció escollida cap al que considerem bo. Sostenir la decisió i actuar amb flexibilitat per guanyar en comprensió, consciència, coneixement i eficàcia, de tal manera que es puguin anar adequant les accions als moviments empresos i les necessitats que apareguin. Rectificar quan sigui necessari i aprendre de tot en tot moment.

Aquells que escullin comprometre’s a posar a disposició de les necessitats humanes, (en la proporció i aspectes que considerin) els seus béns i / o les seves qualitats i atributs, d’aquesta manera, podran desenvolupar experiències i projectes que tendeixin a equilibrar les desigualtats que existeixen; això sí, partint d’una consciència individual que pot ser compartida per altres, que estiguin en la mateixa direcció de progrés i vulguin comprometre en alguna cosa que transcendirà les seves vides.

El que està per viure, els resultats dels seus impulsos, desenvoluparan les conseqüències. I si el bé comú era l’objectiu real, seran bones.

Documents CiC.                                                                                                                                                                             Abril de 2012

Feliz Mayo nuevo …/… Feliç Maig nou

17 de febrero de 2012 § Deja un comentario


FELIZ MAYO NUEVO

Qui tirará del carro? .../... ¿Quien tirará del carro?
Qui tirará del carro? …/… ¿Quien tirará del carro?

Se acerca un nuevo mayo y probablemente seguiremos hacia una transición, una metamorfosis de la que surgirá – cual naturaleza en primavera – un nuevo brote de conciencia que irá dejando en ridículo algunas posiciones de pre-catástrofe que desde los estamentos oficiales pareció que se estuvieran dando con respecto a los movimientos  ciudadanos que surgieron del mayo español. Que no fue sólo español, fue universal; trascendió lo patriótico para instalarse en lo puramente humano, superando los “ismos”, entiéndanse: los clásicos patriotismos, nacionalismos, centralismos y un largo etcétera aplicable.

Ese Mayo conmovió nuestro sentimiento hacia aquellas posiciones éticas que nos estimulan el interés por el prójimo. Únicamente nos queda por desear que el período en el que deba mantenerse este esfuerzo en transición no se dilate mucho más de lo necesario. Aunque ya sabemos lo largas que pueden ser algunas transiciones. La llamada “transición” española (a no se sabe muy bien qué) todavía continua transitando. Sobre todo ahora que los herederos de la España profunda se creen que es suya y nos lo quieren demostrar: Castigando a Garzón un juez valiente y humillándole en fechas tan señaladas (para ellos) como el 23F. España, al igual que el mundo, tiene sus amos.

El sistema, seguirá siendo voraz. Y temiendo que deba empezar a desmantelar su “modus operandi”  lo va a hacer de forma estridente. Ya hemos visto como: Premiando a sus ejecutivos de alto nivel y despidiendo a trabajadores, en medio de un mar indecente de beneficios, en una crisis de diseño dirigida a capas sociales más débiles hacia las que se dirigen unas muestras de poder que raya lo tenebroso. Probablemente en Grecia el sistema se está superando a sí mismo.

Posiblemente estamos asistiendo -en estos momentos de cambio histórico-   al principio de descomposición de sus formas. Por tanto, antes de la catástrofe – la suya, que no la nuestra –  la que ellos han instalado en todo el planeta, están rapiñando los últimos enseres y al mismo tiempo esparciendo miedo a raudales.  Mientras, una nueva humanidad se instaló en las plazas de los pueblos y ciudades un Mayo que no fue un mayo cualquiera. Unos nuevos campamentos de paz y esperanza fueron tomando cuerpo a  partir de presupuestos que están en armonía con el Bien,  la Verdad y la Belleza, como aspiraciones hacia un cambio global entre hermanos. Tenemos ese gran reto y ese derecho: el de experimentarnos como seres humanos globalmente. Cosa que no se ha hecho nunca hasta la fecha. La asignatura no es poca cosa.

Existe un factor, una lógica muy determinante que nos apoya y que no deberíamos pasar por alto, y que es el siguiente: La humanidad atraviesa una catástrofe cuando puede aprender algo de ella. No es una posición sumisa, es una regla, una ley que -poco a poco-  vamos aprendiendo y que se integra también en la naturaleza. En todo lo vivo. Y en el fondo, todo está vivo. “Todo está iluminado”.

Y algo habremos aprendido en tantos años de obscuridad sometidos al sistema. En los años cuarenta del pasado siglo, en una pared de la ciudad del Ferrol había una pintada que en aquellos tiempos debía de ser la única pintada (legal) existente en la ciudad frente a una dependencia de la comandancia de marina que decía: “El que manda más sabe más. Y siempre tiene razón”. Ese –afortunadamente- no es el caso en la actualidad, aunque la filosofía que la inspiró persiste oculta y calculadora en los senos de las mismas familias.

Con todo el sufrimiento experimentado a lo largo del siglo XX, y con los esfuerzos bien intencionados que se han llevado a cabo a nivel cultural y social, ya desde comienzos del siglo pasado, pero más determinantemente a partir de los años 60, que se continuó posteriormente con los trabajos de voluntariado en las ONGs y una cierta voluntad de servicio hacia el prójimo sufriente, la inmensa mayoría del género humano ha desarrollado una determinada sensibilización hacia una serie de valores éticos generales, conforme a los cuales sabe que debería ser orientada y conducida. Valores que son tan aceptados y de una forma tan indiscutible, que ningún político ni persona pública (hombre o mujer) se atrevería a oponerse frontalmente a ellos, porque se suscitaría la animadversión de la gente en su contra.

Esos son los valores que la humanidad reconoce como irrenunciables y que se mantienen distanciados de la práctica únicamente porque no les interesan a los grupos de poder. Pero la humanidad, como tal, empieza a tener suficientemente bien aprendida esa lección, y si no se conduce de acuerdo a esos parámetros, no es por otro motivo más que por qué no se le tolera físicamente, ya que se halla provisionalmente secuestrada por los representantes de los poderes fácticos y ocultos muchas veces a su percepción, las más veces obnubilada por el bombardeo de medias verdades, extraordinariamente peligrosas para lo moral dado que – como tales – son mentiras disfrazadas de verdad. Ya se sabe aquello de que, repitiendo infinitas veces una mentira se acabará tomando por una verdad.  Pero en estos momentos históricos cuando la consciencia cada vez mas –afortunadamente – se apodera de nosotros,  ahora, como reza el dicho popular: “no cuela”.

Esto es precisamente lo que diferencia a éste de otros momentos históricos previos de dificultad. En la actualidad, la humanidad como globalidad sí sabe cómo debería conducirse, aunque no posea todavía instrumentos prácticos, pero sí los primeros atisbos  de valor para convertir sus aspiraciones en una forma visible organizada.

En el presente, la humanidad está aprendiendo a diferenciar lo que está bien de lo que está mal, y más exactamente lo que es el bien común y lo que es representativo del mal; y a exigir una gestión de sus destinos cotidianos que concuerde con los intereses de la mayoría. Este objetivo, en términos generales, se halla

virtual o potencialmente extendido, ya que es únicamente una minoría, comparativamente muy reducida, la que ha renunciado a ejercer su capacidad de discriminación ética, a cambio de una serie de beneficios materiales.

El resto, sabe bastante bien cómo deberían hacerse las cosas, y lo manifiesta siempre que se le da una oportunidad de expresarse, como ocurre en estos momentos, aunque también sabe que los actuales políticos y gobernantes – a los que no otorga ninguna credibilidad – nunca procederán de acuerdo a esos criterios. Y por lo tanto es el momento de buscar nuevos líderes o grupos de liderazgo allí donde estén, que los hay.

En el presente, el problema fundamental no radica en la humanidad en sí misma, sino en quienes controlan su desenvolvimiento en todo el mundo. Aunque ellos saben que su tiempo ha tocado a su fin, no están dispuestos a abandonar sin más sus posiciones de privilegio, desde las cuales hacen y deshacen a su libre capricho.

Recortando medios en sanidad, enseñanza, cultura o la amenaza de retirar los recursos físicos, económicos e instrumentales, a través de los cuales el individuo común consigue sus medios de subsistencia mediante un trabajo, y el miedo de un orden más genérico, a las catástrofes “naturales”, a las guerras, o, como recordarán –por poner un ejemplo muy conocido- el fantasmal ‘Efecto 2000’, que había de suponer el final de la civilización tecnológica y el regreso súbito a la Edad de Piedra, todos ellos son recursos utilizados por los amos del mundo  para sembrar la incertidumbre y la desesperanza en los corazones de los hombres y mujeres de todo el planeta. Son sus ensayos de manipulación.

En este orden de cosas, la humanidad ha estado, hasta este momento,  artificialmente retenida para imposibilitarle su próximo paso evolutivo. Pero esa situación ya no puede dilatarse mucho tiempo más. De la misma forma que nadie puede parar la trayectoria de los planetas en sus órbitas. Indefectiblemente la humanidad ha de confrontarse con la situación cultural que corresponde a su presente nivel anímico para que, en ese contexto adecuado, aprenda a desarrollar nuevas y más amplias facultades de discriminación.

En su próximo paso evolutivo, la humanidad debe aprender a diferenciar, a discriminar y encontrar el Bien tal como se presenta en el mundo de la manifestación, el Bien más amplio, que se expresa en multiplicidad de dimensiones.

En conclusión, lo que espera actualmente la humanidad no es, de hecho, ninguna nueva revelación, que le descubra verdades esenciales para su desenvolvimiento futuro. La humanidad, normal y anímicamente sana, conoce ya todas las verdades realmente indispensables, y está abierta y predispuesta a ensayar formas de convivencia asentadas sobre esas verdades. Lo que realmente espera la humanidad, es el desplazamiento de todas las estructuras del poder material, que son las que le imposibilitan llevar a cabo esa clase de convivencia que nadie en sus cabales discute y que todo el mundo acepta teóricamente como el ideal.

Afortunadamente, Mayo vuelve cada año, y está a la vuelta de la esquina. Faltan 75 días, pero Feliz Mayo Nuevo. Feliz despertar.

   Documentos CiC                                                                                                                  cic.criteriiconsciencia@gmail.com

Algunos de los documentos que elaboramos en Criterio y Consciencia son recopilaciones de trabajos y experiencias que tuvieron lugar en el pasado, pero que como presupuestos básicos y éticos entendemos que gozan de una cierta atemporalidad. Este tipo de documentos son consensuados entre los socios de CiC. Por lo tanto es la propia entidad quien los asume. Algunas de estas reflexiones del mismo texto ya se cocían – si se nos permite la expresión- en las experiencias que tuvieron lugar en Barcelona alrededor de esta temática en los años ochenta, y en la que pretendimos dar viabilidad (sin éxito aparente) a una comunidad libre basada en la libertad, la igualdad y la fraternidad. Algunas experiencias basadas en el intento ético, al margen de considerar si han sido un éxito o no, y teniendo en cuenta que el éxito no ha ser desde este postulado, material; continúan teniendo una vitalidad y actualidad que hacen necesaria su memoria por aquello de eterno que late en su corazón, que es el nuestro. Y en memoria de lo que fue bueno, bello y veraz cabalgamos de nuevo.

Alfons Vinyals

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 FELIÇ MAIG NOU

S’acosta un nou maig i probablement seguirem cap a una transició, una metamorfosi de la qual sorgirà – com la natura a la primavera – un nou brot de consciència que anirà deixant en ridícul algunes posicions de pre-catàstrofe, que des dels estaments oficials va semblar que s’estiguessin produint vers als moviments ciutadans que van sorgir del maig espanyol. Que no va ser només espanyol, va ser universal; transcendint allò patriòtic per instal·lar-se en el que és purament humà, superant  els “ismes”, es a dir: els clàssics patriotismes, nacionalismes, centralismes i un llarg etcètera aplicable.

 Aquest maig va commoure el nostre sentiment cap a aquelles posicions ètiques que ens estimulen l’interès pel proïsme. Únicament ens queda desitjar que el període en què hagi de mantenir-se aquest esforç en transició no es dilati molt més del necessari. Encara que ja sabem lo llargues que poden ser algunes transicions. L’anomenada “transició” espanyola ( no se sap ben bé cap a on) encara continua transitant. Sobretot ara que els hereus de l’Espanya profunda es creuen que és seva i ens ho volen demostrar: Castigant Garzón un jutge valent i humiliant-lo en dates tan assenyalades com el 23F. Espanya, igual que el món, té els seus amos.

 El sistema seguirà sent voraç. I tement que hagi de començar a desmantellar el seu “modus operandi” ho farà de manera estrident, premiant als seus executius d’alt nivell i acomiadant treballadors, enmig d’un mar indecent de beneficis, en una crisi de disseny dirigida a les capes socials més febles cap a les quals es dirigeixen unes mostres de poder que ratlla lo tenebrós. Probablement a Grècia el sistema s’està superant a si mateix.

 Possiblement, estem assistint -en aquests moments de canvi històric- al principi de descomposició de les seves formes. Per tant, abans de la catàstrofe – la seva, que no la nostra – la que ells han instal·lat a tot el planeta, estan rapinyant els últims estris i alhora escampant por a dojo. Mentrestant, una nova humanitat es va instal·lar a les places dels pobles i ciutats un maig; que no va ser un maig qualsevol. Uns nous campaments de pau i esperança van anar prenent cos a partir de pressupostos que estan en harmonia amb el bé, la Veritat i la Bellesa, com aspiracions cap a un canvi global entre germans. Tenim aquest gran repte i aquest dret: el de experimentar-nos com éssers humans globalment. Cosa que no s’ha fet mai fins ara. I no és poca cosa.

 Hi ha un factor, una lògica molt determinant que ens dóna suport i que no hauríem de passar per alt, i que és el següent: La humanitat travessa una catàstrofe quan en pot aprendre alguna cosa. No és una posició submisa, és una regla, una llei que-a poc a poc-anem aprenent i que s’integra també en la naturalesa. En tot el que és viu. I en el fons, tot és viu. “Tot està il·luminat”.

 I alguna cosa haurem après en tants anys de foscor sotmesos al sistema. En els anys quaranta del passat segle, en una paret de la ciutat del Ferrol havia una pintada que en aquells temps devia ser l’única pintada (legal) existent a la ciutat davant d’una dependència de la comandància de marina que deia: “El que mana més sap més. I sempre té raó “. Aquest-afortunadament-no és el cas en l’actualitat, encara que  la filosofia que la va inspirar persisteix oculta y calculadora en el sí de les mateixes famílies.

 Amb tot el patiment experimentat al llarg del segle XX, i amb els esforços ben intencionats que s’han dut a terme a nivell cultural i social, ja des de començaments del segle passat, però més determinant a partir dels anys 60, que es va continuar posteriorment amb els treballs de voluntariat a les ONG i una certa voluntat de servei cap al proïsme sofrent. La immensa majoria del gènere humà ha desenvolupat una determinada sensibilització cap a una sèrie de valors ètics generals, conforme als quals sap que hauria de ser orientada i conduïda . Valors que són tan acceptats i d’una forma tan indiscutible, que cap polític ni persona pública (home o dona) s’atreviria a oposar-se frontalment a ells, perquè es suscitaria l’animadversió de la gent en contra.

 Aquests són els valors que la humanitat reconeix com a irrenunciables i que es mantenen distanciats de la pràctica únicament perquè no els interessen als grups de poder. Però la humanitat, com a tal, comença a tenir prou ben apresa aquesta lliçó, i si no es condueix d’acord a aquests paràmetres, no és per cap altre motiu més que per què no se li tolera físicament. Esta provisionalment segrestada pels representants dels poders fàctics, i ocults moltes vegades a la seva percepció, la majoria de vegades obnubilada pel bombardeig de mitges veritats, extraordinàriament perilloses per a la moral atès que – com a tals – són mentides disfressades de veritat. Ja se sap allò de que, repetint infinites vegades una mentida s’acabarà prenent per una veritat. Però en aquests moments històrics quan la consciència cada vegada més afortunadament  s’apodera de nosaltres, ara, com diu la dita popular: “no cola”.

 Això és precisament el que diferencia aquest d’altres moments històrics previs de dificultat. En l’actualitat, la humanitat com a globalitat si sap com hauria conduir-se, encara que no tingui encara instruments pràctics, però sí els primers indicis de valor per convertir les seves aspiracions en una forma visible organitzada.

En el present, la humanitat està aprenent a diferenciar el que està bé del que està malament, i més exactament el que és el bé comú i el que és representatiu del mal; i a exigir una gestió dels seus destins quotidians que concordi amb els interessos de la majoria. Aquest objectiu, en termes generals, es troba virtual o potencialment estès, ja que és únicament una minoria, comparativament molt reduïda, la qual ha renunciat a exercir la seva capacitat de discriminació ètica, a canvi d’una sèrie de beneficis materials.

 La resta, sap prou bé com haurien de fer-se les coses, i ho manifesta sempre que se li dóna una oportunitat d’expressar, com passa ara mateix. Encara que també sap que els actuals polítics i governants – als que no atorga cap credibilitat – mai procediran d’acord a aquests criteris. I per tant és el moment de buscar nous líders o grups de lideratge allà on siguin, que n’hi ha.

 En el present, el problema fonamental no rau en la humanitat en si mateixa, sinó en qui controla el seu desenvolupament a tot el món. Encara que ells saben que el seu temps ha arribat al final, no estan disposats a abandonar sense més les seves posicions de privilegi, des de les quals fan i desfan al seu lliure caprici.

 Retallant mitjans en sanitat, ensenyament, cultura o l’amenaça de retirar els recursos físics, econòmics i instrumentals, a través dels quals l’individu comú aconsegueix els seus mitjans de subsistència mitjançant un treball, i la por d’un ordre més genèric, a les catàstrofes “naturals”, a les guerres, o, com recordaran -per posar un exemple molt conegut- el fantasmal ‘Efecte 2000’, que havia de suposar el final de la civilització tecnològica i el retorn sobtat a l’Edat de Pedra. Tots ells són recursos utilitzats pels amos del món per sembrar la incertesa i la desesperança en els cors dels homes i dones de tot el planeta. Són els seus assajos de manipulació.

 En aquest ordre de coses, la humanitat ha estat, fins ara, artificialment retinguda per impossibilitar-li el seu proper pas evolutiu. Però aquesta situació ja no es pot dilatar gaire temps més. De la mateixa manera que ningú pot aturar la trajectòria dels planetes en les seves òrbites. Indefectiblement la humanitat ha de confrontar-se amb la situació cultural que correspon al seu present nivell anímic perquè, en aquest context adequat, aprengui a desenvolupar noves i més àmplies facultats de discriminació.

 En la següent passa evolutiva, la humanitat ha d’aprendre a diferenciar, a discriminar i trobar el Bé tal com es presenta en la seva manifestació, el Bé més ampli, que s’expressa en multiplicitat de dimensions.

 En conclusió, el que espera actualment la humanitat no és, de fet, cap nova revelació, que li descobreixi veritats essencials per al seu desenvolupament futur. La humanitat, normal i anímicament sana, coneix ja totes les veritats realment indispensables, i està oberta i predisposada a assajar formes de convivència assentades sobre aquestes veritats. El que realment espera la humanitat, és el desplaçament de totes les estructures del poder material, que són les que li impossibiliten portar a terme aquesta classe de convivència que ningú en el seu seny discuteix i que tothom accepta teòricament com l’ideal.

 Afortunadament, Maig torna cada any, i ja està a la cantonada. Falten 75 dies, però Feliç maig Nou. Feliç despertar.

Documents CiC.                                                                                                           cic.criteriiconsciencia@gmail.com

Alguns dels documents que elaborem a Criteri i Consciència són recopilacions de treballs i experiències que van tenir lloc en el passat, però que com a pressupostos bàsics i ètics entenem que gaudeixen d’una certa atemporalitat. Aquest tipus de documents són consensuats entre els socis de CiC. Per tant és la pròpia entitat qui els assumeix. Algunes d’aquestes reflexions del propi text ja es coïen – si se’ns permet l’expressió- en les experiències que van tenir lloc a Barcelona al voltant d’aquesta temàtica en els anys vuitanta, i en les vam pretendre donar viabilitat (sense èxit aparent) a una comunitat lliure basada en la llibertat, la igualtat i la fraternitat. Algunes experiències basades en l’ètica, al marge de considerar si han estat un èxit o no, i tenint en compte que l’èxit no ha de ser des d’aquest postulat, material; continuen tenint una vitalitat i actualitat que fan necessària la seva memòria per allò d’etern que batega en el seu cor, que és el nostre. I en memòria del que va ser bo, bell i veraç, cavalquem de nou.

Alfons Vinyals